septiembre 29, 2022
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Acueducto de Trinidad, la inversión de nunca acabar

Fotos: RRSS

Texto: Redacción Cuba Noticias 360

Aprobado desde hace más de una década, el proyecto de rehabilitación hidráulica que debía mejorar el abasto de agua potable y el saneamiento en la ciudad de Trinidad tampoco concluirá este año, según trascendió en un reciente recorrido de la vice primera ministra cubana Inés María Chapman por la central provincia de Sancti Spíritus.

La noticia cae como un cubo de agua fría a los pobladores de la llamada tercera villa de Cuba, una urbe que vive una especie de sequía permanente debido a que posee una antiquísima red de distribución, acometidas ilegales y depende de una fuente de abasto superficial bastante deprimida.

Según reportes de la prensa estatal, la propia Inés María Chapman pidió a las autoridades del territorio que se explicara a los trinitarios las razones por las cuales se ha incumplido con la promesa de finalizar la inversión del acueducto en este 2022: limitaciones económicas de todo tipo y déficit de combustible.

La inversión había empezado con el pie izquierdo, pues los trabajos se iniciaron sin un proyecto ejecutivo de ingeniería que pudiera prever los puntos críticos, y los avances de las obras no han surtido el efecto deseado, porque para palpar los beneficios hay que esperar a que finalice toda la rehabilitación, de acuerdo con los especialistas citados por la prensa.

Ni siquiera el famoso crédito externo de 25 millones de dólares, que debió ejecutarse totalmente al cierre del 2021 y solo alcanzó el 52 por ciento, apuró una de las inversiones de mayor envergadura en el país en cuanto a intervención de redes hidráulicas y tratamiento de residuales.

Lo cierto es que, tras una década de calles abiertas, barrios enteros sin agua durante semanas y miles de vecinos insatisfechos, Trinidad sigue pidiendo el agua hasta por señas, aun cuando la región constituye uno de los polos turísticos más visitados del archipiélago.

En varios sectores de la ciudad, no obstante, se han ejecutado trabajos que alivian la situación, entre ellos la sustitución de ocho equipos de bombeo en las fuentes de abasto tradicionales, la construcción de una conductora y tres estaciones de bombeo desde el oeste de la urbe y la terminación de una laguna de oxidación en en la península de Ancón. A estas acciones, sin embargo, los trinitarios las califican como “curitas” que no resuelven el mal de fondo.

En las redes sociales, las fotografías dan fe de estado actual del proyecto de rehabilitación: calles de piedra lastimadas por las acometidas, matas de plátano que han crecido en las zanjas abiertas, conductoras sobre el asfalto durante meses…

Lo que no se ve en las fotos —pero se intuye de la insistencia con la que la viceprimera ministra cubana pidió explicar a los trinitarios la delicada situación del abasto— es la irritación de los ciudadanos que llevan décadas dependiendo de las pipas, cargando cubos de agua y esperando con las llaves abiertas a que salga, una vez a la semana o cada 15 o 21 días, el chorro de agua provindencial que los libre de la sequía crónica y las promesas incumplidas.

1 Comentario

  1. El cuento de la buena pipa,sin proyecto mala calidad, chapuceria, falta de coordinación para acometer los trabajos sin afectar a la población, errores tecnológicos, indisciplinas tecnologicas,poco asesoramiento tecnológico para una obra de gran envergadura, falta de capacidad constructiva y de Dirección por proyecto en fin el afectado es el pueblo que debió ser el beneficiado,pero todos siguen en su camioneta,violaciones marcadas graves del decreto ley 327 del proceso inversionista y no pasa nada.Esperar a las calendas griegas pues este es el futuro de esa catástrofe inversionista, lástima.

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