julio 3, 2022
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Adiós Industriales, ¿adiós a la Serie?

Foto: Alejo

Texto: Alejandro Varela

Un manto de tristeza cubrió a los cientos de miles de fanáticos de la capital cubana que soñaban con una idílica victoria de sus queridos Leones de Industriales. La decepción aterrizó nuevamente en un equipo que avanza a la postemporada del béisbol cubano casi todos los años, pero apenas logra rebasar el primer cruce.

Salvo en la Serie 56 cuando la nave entonces conducida por Javier Méndez ni siquiera clasificó a la segunda fase del campeonato, y en la 58 cuando la tropa de Rey Vicente Anglada se quedó a un juego de la tierra prometida, todas las novenas industrialistas dijeron presente en los 8 años que duró la anterior estructura (2012-2020). Incluso, en lo que va de siglo XXI, los elencos azules siempre animaron la etapa reina, incluidos cuatro títulos en los años 2003, 2004 y 2006, y otras dos finales en 2007 y 2012.

Sin embargo, en los últimos años llegar a la discusión del cetro ha devenido un imposible para los anfitriones del mítico estadio Latinoamericano. Para algunos les ha faltado ese famoso “extra” que se les exige a los campeones y que al parecer carecen las últimas generaciones de peloteros habaneros. Otros ven la estampida constante de talentos que sufre la pelota cubana hace tiempo como la principal causa. Mientras, los más críticos apuntan la extinción de Metropolitanos como el quid del asunto, al no tener una filial directa de la que nutrirse año tras año.

La verdad sea dicha, todas constituyen razones que metidas en un mismo saco pudieran justificar los últimos resultados de Industriales, pero salta entonces la pregunta…¿Y el resto de los conjuntos del país? ¿Acaso no viven situaciones iguales o peores? ¿Quién se atreve a decir que los peloteros en la capital -y el equipo en general- no reciben mejores beneficios, o digamos un trato “más” diferenciado, que sus colegas del “interior”?.

Éxodos de jugadores aparte, Industriales vive un calvario desde hace años en su cuerpo de lanzadores, a la vez que sus principales jugadores de posición –dígase Estayler, Urgellés o Torriente- ya se encuentran en los ocasos de sus carreras o pusieron punto final a las mismas, como el toletero Alexander Malleta.

Nuevas figuras salen al ruedo y otras regresan, por supuesto, porque sin Lisbán Correa –nuevo recordista habanero de cuadrangulares y fuerte candidato al MVP de la Serie- o el estelar jovencito Brian Chi, Alomá, Aroche, Calderón… la clasificación no hubiese sido posible. No obstante, como escuadra aspirante a un cetro aún les falta mucho, al menos en comparación con una novena curtida con sus actuales verdugos.

Si bien Las Tunas y Camagüey se convirtieron en domadores de Leones en 2018 y 2020, por ese orden, la maldición industrialista con los equipos orientales parece tomar fuerza en 2021 al despedirse de cuartos de final a manos de los Alazanes de Granma. Eso sí, Guillermo Carmona vendió bien cara la piel de sus felinos en cinco partidos, cuando gran parte de los vaticinios daban la victoria al plantel de Carlos Martí en menos juegos. La presencia en el plantel granmense de estrellas de la talla de Alfredo Despaigne –que nuevamente se quedó debiéndole a la afición- Guillermo Avilés y el as Lázaro Blanco inclinaban la balanza a su favor.

Faltó bateo, faltó punch. Faltó, incluso, el maltratado Yordanis Samón. Industriales apenas marcó una solitaria carrera en los tres juegos que perdió. Se despidieron con par de lechadas consecutivas en los juegos dos y tres, algo que no les pasaba desde el año 1999 ante Santiago de Cuba, curiosamente con Carmona también como timonel.

CORONAVIRUS VS PELOTA

Se fue el llamado “equipo insignia” del béisbol cubano y con él se apagan temporalmente las luces –imaginarias, porque juegos nocturnos ni soñar– de un campeonato golpeado en su recta final por la pandemia de la Covid-19, la cual parece escogió a la isla caribeña como uno de sus destinos predilectos en este inicio del 2021. La enfermedad provocada por el coronavirus SARS-CoV-2 invadió la Serie Nacional desde diciembre pero su incidencia en varios planteles durante los playoffs llevó a las autoridades a suspender las acciones hasta que el “panorama general resulte favorable”.

Solo dos series de cuartos de final lograron concluir su calendario. En primera instancia, Pinar del Río barrió al líder de la clasificatoria Sancti Spíritus en tres desafíos, y ahora el segundo boleto semifinalista de Granma bajó las cortinas por el momento. Pendientes quedaron los duelos Las Tunas-Santiago de Cuba, que dominaban los indómitos 1-0, y el Cienfuegos-Matanzas. Este último ni siquiera pudo comenzar ante el brote de la epidemia que sufrió el representativo sureño.

La Comisión Nacional de Béisbol (CNB) no es un ente que se caracterice por sus grandes habilidades comunicativas. La fecha del regreso es una incógnita y ni siquiera se conocen las variables que se valoran para tomar la decisión. Lo más lógico debe ser esperar que los contagios detectados en los diferentes equipos rebasen la enfermedad y completen la cuarenta establecidada para que puedan reactivarse los entrenamientos, y a partir de allí fijar un posible día para retomar las acciones.

De hacerse así, mínimo restarán tres semanas para volver a jugar pelota en Cuba, aunque habría que ver el nivel de espectáculo y calidad que puedan ofrecer los protagonistas con tantas paradas que atentan directamente contra su forma deportiva. A eso sumarle que algunas de las luminarias de la Serie no podrán estar ya con sus respectivas novenas pues deben reportarse con sus clubes profesionales en el exterior.

Foto: Instagram

SERIE DESANGRADA

Esa es la situación de casi todos los contratados en la Liga Japonesa. El periodista Guillermo Rodríguez reportó recientemente que el lanzador camagüeyano Yariel Rodríguez ya viajó para incorporase a los Dragones de Chunichi ante la ausencia de su equipo Camagüey en la postemporada cubana. Detrás del estelar abridor de los Toros tienen previsto marcharse los tres integrantes de los Halcones de Softbank: el relevista Liván Moinelo el próximo día 5, en tanto, el matancero Yurisbel Gracial y el granmense Despaigne el 13.

La información -que no ha sido confirmada ni negada por la CNB- no especifica cuándo deben irse el cerrador Raidel Martínez y el receptor Ariel Martínez, ambos del Chunichi, o el más reciente fichaje del Softbank, el también apagafuegos Andy Rodríguez, quien acaba de quedar libre con la eliminación de Industriales. Esta noticia cae como un balde de agua fría para las novenas de estos jugadores, que los consideraban como piezas de lujo en el camino al título, por no hablar del impacto que tendrá en una lid cuya última fase siempre resulta la más atractiva al poder disfrutar, precisamente, del talento de esas estrellas.

Raidel y Moinelo fueron protagonistas del triunfo pinareño sobre los Gallos espirituanos. Ambos lanzadores se mostraron plenamente por encima de la media de los relevistas del campeonato, y apenas al 50 por ciento de su estado de forma óptimo. Alazanes y Cocodrilos, por su parte, perderán dos bateadores medulares en sus respectivas alineaciones, y cuando se reinicie el certamen deberán inventar para suplir tales huecos.

Pero la situación pudiera empeorar si otros peloteros también tuvieran que decir adiós a la Serie. En el propio Matanzas, está el caso del torpedero Erisbel Arruebarrena, una especie de agente libre que va y regresa cuando desea al no estar bajo la mano de hierro de la Federación Cubana de Béisbol. En tanto el recién llegado Yadir Drake pudiera pensarsélo dos veces y retornar a México, aunque vería frustrada su promesa de volver a jugar con la selección de su provincia natal luego de una década.

Foto: Leandro Pérez

Ante las pocas pistas que ofrecen las autoridades de la pelota isleña, la afición debe estar pendiente a las nuevas noticias en los días venideros, que pueden llegar ya sea por fuentes oficiales o por otras alternativas que sueltan el rumor y obligan al pronunciamiento posterior de los decisores.

La espera a estas alturas resulta más que desesperante ante la prolongación en exceso de una justa que inició hace casi seis meses. El pasatiempo nacional de los cubanos contó este año atípico con un calendario de 75 juegos en su fase regular y aún le falta por completar los cuartos de final, antes de dar paso a las semifinales y la discusión del cetro. Ni siquiera las Grandes Ligas de Estados Unidos duraron tanto.

Pero lo peor aún pudiera estar por llegar. Sin Industriales y los millones de seguidores que arrastra a largo de todo el país –por no hablar del seguimiento y preferencia de la prensa deportiva– la Serie Nacional de béisbol pierde a uno de sus principales protagonistas. Con la capital de Cuba fuera de la ecuación y sus huestes de fanáticos decepcionados e indiferentes, la posibilidad de una cancelación definitiva comienza a asomar su negra cabeza en el horizonte, un reclamo que va tomando cada vez más fuerza entre algunos sectores. Que nadie se asombre si el último out azul también lo es de todo el campeonato. Vivir para ver.

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