noviembre 30, 2022
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Alina Robert: “Cuba para mí es un sueño enrevesado”

Fotos: Jorge Luis Borges

Texto: Alejandro R.

La actriz y presentadora cubana Alina Robert subió a los escenarios de la capital española este julio junto a la compañía teatral ARCA Images para presentar la obra “Abismo, una cuerda floja”, un texto de Abel González Melo, bajo la dirección de Carlos Celdrán.

Tras el éxito cosechado en Miami a inicios de este año, la pieza encantó igualmente al público madrileño, donde la presencia de Robert no dejó a nadie indiferente.

La cubana comentó en exclusiva para Cuba Noticias 360 que el proceso de montaje de la obra fue muy rápido, “aunque sustancioso” y añadió que “trabajar con Celdrán como director ha sido de gran crecimiento y los actores del elenco todos han estado sumamente comprometidos y motivados, y así el público ha agradecido la puesta”. 

Alina Robert es habanera y fue mundialmente conocida por su participación en 2014 en el concurso “Nuestra Belleza Latina”; un año después su rostro enamoró a todos como co-host del legendario programa “Sábado Gigante”, ambos espacios transmitidos por la cadena estadounidense Univisión.

Respecto a estos programas televisivos, Robert dijo que han sido plataformas imprescindibles en el comienzo de su carrera “porque me presentó a un público que aún me reconoce, me quiere y me apoya”. 

Ambos espacios marcaron momentos importantes en su crecimiento profesional, para ella fueron “el acceso a una industria que pensé no dominaría”. Además, estos shows fueron una escuela importante en su vida, las enseñanzas que obtuvo en ellos le dieron “las bases para la profesional que soy hoy”. 

Aunque muchos la recuerdan principalmente por su participación en estos espacios, las actuaciones de la cubana en cine y teatro también han marcado momentos imprescindibles en su carrera.

Alina vive el teatro como una pasión, “una herramienta para canalizar energías, sentimientos, aprender y mostrar una parte que quizá el espectador nunca haya visto o imaginado antes”. 

Cada vez que sube a las tablas cuenta que se siente nerviosa, feliz y agradecida. Quizás por ello, elige este entre las tres disciplinas, asegurando que “aunque el cine tiene una profundidad que me seduce, el público del teatro se me hace necesario”. 

Para Alina el teatro hay que impulsarlo, darle más visibilidad porque es más masivo y como las fuentes de comunicación se han expandido, “deberíamos buscar cómo proliferarlo” porque, además, “¡La gente sí va al teatro!”.

Si ella tuviera que elegir alguno de los personajes que ha encarnado sobre las tablas, primeramente quiso aclarar que “cada personaje trae una experiencia única e irrepetible”, pero enseguida reconoce que “el personaje que más agradecimiento le tengo ha sido el de Minerva Mirabal en la obra ´El Tiempo de las Mariposas´, porque me regaló un reconocimiento como Mejor Actriz en los premios Broadway World de Washington D.C., y me preparó para desempeñar un personaje que muy pronto verá la luz en una serie histórica del mismo tema en la cadena Star Plus Disney Latinoamérica”. 

“Comprometido”, ese fue el adjetivo que usó Robert ante la pregunta de ¿cómo debería ser un actor de teatro?, sobre todo porque si algo ella conoce bien es lo que ese término significa. Además, es consciente del compromiso que representan «las largas horas de ensayo, la responsabilidad para memorización, sincronía, y público», tanto es así que «si un actor no se compromete no sale bien». 

Es también ese compromiso lo que la ha llevado a ser quien es hoy, un camino que para nada ha sido fácil, “pero nunca imposible”.

“Me han tocado muchos años de constancia y preparación para así estar lista en el momento en el que llega la oportunidad”, afirma Alina. 

El público siempre ha notado esa preparación, perseverancia y entrega que la cubana derrocha en cada personaje que encarna. De igual modo, los directores han admirado su talento, lo que la ha catapultado a grandes proyectos en el teatro, la televisión y el cine. Precisamente, ahora se encuentra a las puertas de un proyecto cinematográfico del cual dará más detalles muy pronto.

Para Alina transmitir un mensaje a través del teatro ha sido vital porque “una obra de teatro que comunica hace cambiar un pensamiento, un punto de vista. Vale la pena cuando el teatro le enseña algo al espectador o le hace brotar un sentimiento. El teatro es una influencia tremenda para el espectador. Hay obras de teatro que después de haberlas disfrutado, las recuerdas para toda la vida”, añade Alina. 

La labor educativa del teatro está presente en la vida profesional de Alina, siempre de una manera bidireccional. En este sentido se hace necesaria la pregunta sobre Cuba, sobre el teatro en la isla y sobre actuar para el público cubano.

“Actuar para tu idiosincracia no solamente es educativo al público, sino para mí como artista. La pasión y la adrenalina que se despierta cuando sabes que estarás en un escenario frente a un público de tu país natal es una emoción incomparable”, afirma. 

Alina Robert admira la obra de algunos directores de teatro y cine de Cuba, y dice que le “gustaría poder hacer un personaje profundo en alguna de sus próximas historias” porque seguramente tendrán novedades que ella “no podría experimentar de otra manera”. 

Desde el 2008, la cubana vive en los EE. UU. Llegar allí “fue una aventura, era muy joven y no idealizaba nada, para mí significaba poder ver el mundo desde mi libertad”, asegura. 

Sobre ese país y los cubanos que están actualmente intentando llegar a él en busca de un sueño, Alina dijo tres palabras que bien podrían resumir también su vida: “Fuerza, enfoque y éxito”. 

“Vale la pena el sacrificio”, concluyó. 

Alina recuerda que ante todo es cubana, nacida y criada en la isla caribeña. Sobre Cuba fueron sus últimos comentarios en esta conversación: “Cuba siempre será mi identidad, mis raíces y mi nostalgia. Hoy Cuba para mí es un sueño enrevesado”.

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