julio 29, 2021
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Amateurs mexicanos vs. profesionales cubanos. ¿Se merece el público cubano que le escondan la bola? 

Texto: Redacción Cuba Noticias 360

Foto: Newsweek Mexico

No sabemos qué habrán pensado los cubanos que siguieron el cartel de boxeo desde Aguascalientes cuando vieron por TeleRebelde durante toda la larga noche al presidente del Consejo Mundial de Boxeo, Mauricio Sulaimán, premiando a nuestros púgiles.

Históricamente el CMB era la organización profesional más mencionada por los medios oficiales de la isla como engendro de “crímenes” en el ring, corruptelas, desprotección a boxeadores… En 60 años esas eran las notas periodísticas que salían en los periódicos y en la TV nacionales del boxeo rentado de la CMB, y de las demás asociaciones.
Y de pronto, Sulaimán cuatro horas delante de los ojos de los cubanos.


Antes de la velada, el youtuber  cubano Willie Suárez, radicado en Las Vegas y que se movió a la ciudad mexicana, difundió varios momentos de la estancia de nuestros boxeadores allí entre ellos el  del agradecimiento a través de un abrazo del capitán del equipo cubano, Julio César La Cruz, a Sulaimán, quien dejaba entrever que se había abierto una puerta de colaboración.

Quizás esta colaboración debió haberse abierto hace muchos años, o nunca debió cerrarse, porque a última instancia cuando en 1961 se eliminó el profesionalismo en Cuba con el establecimiento del INDER, y no sólo en el beisbol sino en todos los deportes, nació al mismo tiempo el Profesionalismo de Estado.

En la velada de Aguascalientes, los Profesionales Cubanos se enfrentaron con los Amateurs Mexicanos. Esa fue la impresión no sólo por el expediente de los caribeños, de 200 y 300 peleas en su carrera, sino por lo visto en el ring.

Quien hubiera dedicado un breve tiempo a buscar en la Internet el historial de los rivales aztecas no debe haberse sorprendido con la película de este viernes. Hurgar en qué lugares de un ranking nacional profesional figuran estos contendientes– unos con sólo 14 peleas otros que ya van de retirada- hubiera sido también un adelanto de lo que sucedería.
Por supuesto que si se lo propone México es capaz de subir al ring con más de un equipo profesional temerario de verdad.

“Pitbull” González, “Monstruo” Riojas, “Triturador” Díaz, “Veneno” Domínguez….serían sólo meras etiquetas para vender las entradas.

Pero no nos adormezcamos con los cantos de sirena de las narraciones. En Aguascalientes no importaba el resultado en el ring.. Ni tampoco tanta relevancia darle al hecho de que los cubanos pelearían con las reglas de los profesionales.
Ya en las Series Mundiales de la AIBA en las que Cuba participó con el nombre de Domadores, de corte semiprofesional, hubo que cuadrar caja con muchas de esas reglas entre ellas las de pelear cinco rounds.  Incluso en la competencia paralela, Pro Boxing, de nivel profesional, el peso welter Arisnoides Despaigne y el peso crucero Frank Sánchez, combatieron a ocho asaltos (Sánchez se desmarcó luego del equipo nacional y desde 2017 pelea profesional en la Unión Americana. El famoso púgil mexicano Saúl “Canelo “ Álvarez lo reclutó para su equipo donde Frank quiere llegar a convertirse en el primer campeón mundial cubano superpesado del boxeo rentado).

En este sentido además los cubanos en su tradicional entrenamiento en la llamada “Finca del Wajay”, como tienen todo el tiempo del mundo en función de esa profesión donde el gobierno es el principal promotor, responden a exigencias físicas equivalentes a 10 rounds.

Lo más importante en Aguascalientes, al parecer, fueron dos cosas: 1- Asegurar un estímulo económico para los púgiles y entrenadores por el cartel del 11 de junio y otros intercambios colaterales durante las dos semanas de permanencia allí y 2- Explorar un futuro contrato con la CMB, adelantado ya por declaraciones del propio presidente de la Federación Cubana, Alberto Puig, en declaraciones a medios tradicionales y digitales en México.

A poco más de un mes de la apertura de los Juegos Olímpicos esta incursión mexicana le dio oxígeno a nuestros púgiles clasificados y promesas por parte de los directivos que se esfuerzan en insistir románticamente que sus boxeadores necesitan ya enfrentar púgiles de mayor nivel y ello sólo se encuentra en el boxeo profesional. Promesas que permitirían alejar tentaciones de escapadas, con cláusulas en futuras inserciones en circuitos profesionales sin necesidad de desertar.

Promesas que llegan en momentos de la peor crisis sanitaria para la humanidad en 100 años y que en el caso de los boxeadores cubanos les ha cerrado el flujo de ingresos con campeonatos postergados, y con la Serie Mundial desaparecida por otra crisis previa, la de la AIBA.

Lázaro Álvarez, Yosvani Veitía, Yoel Feliciano , Roniel Iglesias, Arlén López, Julio César La Cruz , y Dainier Peró no se van a encontrar, por lo general, con este tipo de rivales en Tokio. La Armada Ex Soviética es otra cosa. Pero la velada de Aguascalientes sin duda resultó alentadora en su camino de seguir siendo el Buque Insignia de delegación cubana.
Verdad que fue “histórico” el cartel mexicano, pero más que por el enfrentamiento de un equipo olímpico contra otro profesional, por lo que dejó ver para la historia cubana: la gradual desideologización  del deporte, donde dije Digo, digo Diego, por mucho que se edulcore la píldora, y repitan consignas añejas para que sean escuchadas por iconos aún sobrevivientes. Un desmontaje político del deporte nacido de sus propias entrañas y parientes que caen en cuenta al sacar cuentas.

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