julio 1, 2022
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¿Qué posibilidades de éxito tiene la petición en change.org para retirar figura de Fidel Castro del Museo de Cera de NY?

Foto: Vanguardia MX

Texto: Redacción Cuba Noticias 360

Las fronteras entre la realidad y la fantasía han sido siempre llamativas para los seres humanos y la industria del entretenimiento se ha servido a dos manos de ello.

Los museos de cera, desde su surgimiento en 1835 cuando el Madame Tussauds de Londres abrió la primera exposición permanente, han ganado cada vez más seguidores de esta tipología que se ha ido multiplicando y expandiendo a lo largo del orbe.

Actualmente hay en el planeta cerca de media centena de museos de cera, siendo el Madame Tussauds ubicado en Londres, no solo el primero de su tipo sino, probablemente, el más conocido de todos. Ha tenido tal repercusión que se ha convertido en una multinacional con sedes no solo en New York, sino también en Ámsterdam, Shanghái, Hong Kong y en la ciudad de Las Vegas.

Hace aproximadamente un mes se inició en la plataforma change.org una petición para retirar la figura del ex presidente cubano Fidel Castro precisamente del Madame Tussauds de New York, Estados Unidos. La noticia fue titular en la mayoría de los medios no estatales cubanos.

“Para millones de cubanos la figura de Fidel Castro tiene el mismo significado que tiene (Adolf) Hitler para los judíos. Siendo Estados Unidos el país que más inmigración cubana posee, resulta para nosotros de gran dolor y profunda humillación la presencia de tan sangriento dictador en un museo de tanto prestigio. Pedimos que se retire la figura de cera de Castro de su exhibición por respeto al oprimido pueblo de Cuba y a los familiares de las víctimas de tan sangriento tirano”, apunta la petición. Sin embargo, la figura de Hitler continúa expuesta en el Tussauds de Berlín, donde volvió incluso después de que un visitante lo decapitara en 2008, más allá de la polémica que este hecho generó.

La petición, que se produjo un día después de que el hermano de Fidel Castro, Raúl Castro, anunciara su retirada del cargo de primer secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC), cuenta a fecha de hoy con 5.380 firmas. Y como queda reflejado en la plataforma digital autoproclamada como una red social sin ánimos de lucro, se necesitan unas 7500 para que aumenten las probabilidades de reacción del destinatario, en este caso: el museo. Por lo que en teoría y según se lee en dicha solicitud, solo se necesitarían 2120 firmas para alcanzar el objetivo.

En esta intención de retirada de Fidel Castro grabado en cera, según datos de la propia plataforma, 3228 firmas han llegado a través de compartidas de usuarios ya comprometidos con la causa, vía WhatsApp, redes sociales u otra. Y es que la plataforma permite tanto compartir como patrocinar la petición dentro del propio change.org para así, dinero mediante, llegar a más usuarios en tanto clasificarían como peticiones promocionadas y entrarían en la categoría de favoritas.

¿Sin ánimos de lucro?

Saltan entonces las alarmas en torno a si es realmente una organización sin ánimos lucrativos.

A decir de El País en la ronda de financiación del 2014 de la plataforma entraron Reid Hoffman, Evan Williams, Jerry Yang, Bill Gates, Arianna Huffington y Ashton Kutcher.

Hasta 2016, “Change se financiaba mediante el coste por adquisición”, según artículo de Xataka, publicación de actualidad tecnológica. Esto significa que la plataforma ingresaba dinero por cada suscriptor que “vendían” con fines de campañas patrocinadas.

CEO Ben Rattray. Foto: En Confidencial

Después de esta fecha y según la propia web de change.org, existen tres vías para su financiamiento: programa de socios, petición promocionada (referida anteriormente) y crowdfunding.

En su más reciente reporte de impacto de dominio público, al cierre de 2019 la plataforma ingresó 40,1 millones de dólares y gastó 45,6 millones. Aclarando que la diferencia entre los ingresos y gastos de 2019 se cubrió con los fondos recogidos en la última ronda de inversión de 2017, la cual reunió más de 30 millones. Este ha sido uno de los principales argumentos de Change a lo largo de los años: que el dinero obtenido se reinvierte en su misión.

La organización parece bien interesada en mostrar una aparente transparencia de su funcionamiento económico, al punto que llegan a desglosar en qué fueron invertidos los ingresos. De los cuales, en 2019, más de 20 millones se destinaron a gastos relacionados con el mantenimiento de la propia plataforma e impuestos.

Pero, ¿qué poder real tienen estas firmas?

En 2019 la corporación norteamericana, hoy presente en más de 18 países, alcanzó los 329.495.413 usuarios y logró 673.668.876 firmas en todo el mundo.

En la petición de retirada de la imagen en cera de Fidel se lee “iniciativa de la ciudadanía cubana”. Tener en cuenta además que Cuba, por supuesto, no se encuentra en los países en los que tiene equipos la compañía, ni destaca entre los países con más usuarios registrados en la plataforma.

Adentrarse en la web es descubrir peticiones de toda índole: desde que los famosos dejen de morir hasta que “sustituyan la asignatura de religión por una que enseñe a comer bien un coño. Por un estado laico y pornográfico, ¡YA!” -esta última superó las mil firmas. Quizás una de las más sorprendentes fuera la realizada en marzo de este año por el usuario identificado como Fino Filipino para cerrar la propia plataforma. ¡Una petición en change.org para cerrar change.org!. Irónico, ¿no? Y no ha sido la primera de su tipo. Esto pone en tela de juicio la legitimidad de la plataforma en tanto pareciera tratarse de una participación social sin filtro.

En noviembre del 2017 El Diario puso en evidencia una de las peticiones más mediatizadas que además Change muestra en su apartado de victorias. Se trata de la solicitud del maliense Moumine Kone que quería evitar su extradición de España, la cual llegó a obtener 173.964 firmas. Sin embargo, y según El Diario, la resolución de este caso estuvo de manos de un registro como pareja de hecho junto con su novia y no precisamente debido a la petición en change.org.

Las solicitudes en la plataforma no tienen respaldo legal o vinculante y la empresa ha sido centro de varias acusaciones en materia de protección de datos. Los creadores de cada petición pueden descargar todas las firmas colectadas y a esto se suman las posibilidades de fraude en las firmas.

Más allá de un ejercicio de interacción, unidad en torno a una causa, visibilización y presión social; a simple vista no pareciera que las peticiones puedan lograr un cambio real. No obstante, en la web destaca el eslogan “Casi cada hora, una petición de Change.org alcanza la victoria”. Justo ahí, en el apartado de victorias, se exponen casos a modo de ejemplos para legitimar la sentencia anterior, entre ellos el del joven maliense.

Lejos de las firmas, pareciera que es el contenido de la petición un impulso para su éxito, en este caso, para el cambio; pues hay peticiones que han logrado su encomienda con tan solo cientos de firmas y otras que superan los miles y no han tenido una resolución triunfante. Empoderar, involucrar y movilizar son los tres elementos que change.org identifica como el ciclo virtuoso de la participación. La atención mediática y del equipo de campaña y comunicación de Change apuntan como otros elementos de una estrategia efectiva.

Una cosa está clara, la plataforma es un eficaz medidor de temperatura con respecto a la opinión pública. Ahora, ¿será la petición para retirar la figura de Fidel Castro del Museo de Cera Madame Tussauds de NY otra de las victorias que expondrá Change en su muro o en su reporte de impacto? Habrá que esperar. La petición continúa abierta.

1 Comentario

  1. Si todas esas peticiones se harían para sacar al gobierno de Cuba del poder hace tiempo Cuba sería un país con derechos humanos y tal vez con democracia.
    Es mi honesta opinión no soy cubano pero percibo que el cubano da muchas vueltas a cosas nimias pero a lo verdaderamente importante como que no quiere enfrentarse.

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