enero 22, 2022
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¿Cuba interfirió en la elección de Joe Biden como presidente de EE.UU.?

Texto: Darcy Borrero

La comunidad de inteligencia de EEUU no encontró indicios de que actores extranjeros intentaran alterar los procesos de votación durante las elecciones, pero evaluó intenciones foráneas de influir en la opinión pública.

Un informe de los servicios de inteligencia de Estados Unidos evaluó la interferencia de otras naciones en las matrices de opinión de los electores durante la campaña del pasado noviembre de 2020, cuando Donald Trump peleaba por su reelección y Joe Biden iba por el debut en el máximo puesto del gobierno.

Luego de días de zozobra y una insólita proclamación de Donald Trump como presidente sin que el veredicto oficial fuera dado, el conteo se inclinó hacia Biden. Pero ahora, meses después, la inteligencia de este país norteño, revela su versión de cómo se movieron los hechos tras bambalinas.

Hilos movidos por actores de la geopolítica apuntan a que la disuasión sobre electores no es descartable: el informe señala a Cuba y Venezuela, por un lado; a Rusia e Irán por otro, mientras absuelve a China.

Según el documento del Consejo de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, los dos países caribeños llevaron adelante acciones dirigidas a influir sobre la opinión pública en contra de la candidatura de Donald Trump (2017-2021) en las elecciones del 3 de noviembre de 2020.

“Evaluamos que Cuba buscó socavar las posibilidades electorales del expresidente Trump presentando un discurso antirepublicano y prodemócrata ante la comunidad latinoamericana; la inteligencia cubana probablemente promovió algunas actividades de bajo perfil para respaldar este esfuerzo”, señala el informe.

Aun cuando el informe admite que inteligencia no tiene ninguna información que sugiera que los regímenes actual o pasado de Venezuela hayan estado involucrados en intentos de comprometer la infraestructura electoral de Estados Unidos, sí destaca que el presidente Nicolás Maduro, quien es ‘adversario’ a Trump “tuvo la intención, aunque probablemente no la capacidad, de tratar de influenciar a la opinión pública en Estados Unidos contra el expresidente”.

Por otro lado, el informe indica que el presidente de Rusia, Vladímir Putin, habría autorizado al Gobierno de su país a perjudicar a Joe Biden durante las elecciones de 2020.

“Putin autorizó —y varias organizaciones del Gobierno ruso llevaron adelante— operaciones de influencia dirigidas a desacreditar la candidatura del presidente Biden y al Partido Demócrata, apoyando al expresidente Trump, minando la confianza de la población en el proceso electoral y exacerbando las divisiones sociopolíticas en EEUU”, se lee.

Y a continuación aclara: “No tenemos indicios de que ningún actor extranjero haya intentado alterar ningún aspecto técnico del proceso de votación en las elecciones estadounidenses de 2020, incluido el registro de votaciones, la emisión de boletas, la tabulación de votos o la presentación de informes de resultados”.

A su vez, el informe menciona a China, concluyendo que la nación asiática no “desplegó esfuerzos de interferencia”. Tampoco ejecutó acciones destinadas a interferir en el resultado de las elecciones, pero sí “consideró” llevarlas a cabo.

Al contrario, Irán, según se lee en el informe, llevó adelante una campaña encubierta en varios frentes, con el objetivo de reducir las probabilidades de que Trump fuera reelecto.

“Consideramos que Irán llevó adelante una campaña encubierta en varios frentes dirigida a reducir las chances de que el presidente Trump fuera reelecto”, asegura.

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