enero 20, 2022
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Havana

“El mejor homenaje a Eusebio Leal es mantener su obra” dicen cubanos en honras fúnebres del insigne historiador

Fotos: Andy J Blanco

Texto: Redacción Cuba Noticias 360

Una señora de 70 años espera para entrar en el Salón de los Pasos Perdidos, en el Capitolio.  En el recinto reposan las cenizas de Eusebio Leal fallecido el 31 de julio víctima de cáncer. Antes de que le corresponda su turno para entrar, unos hombres vestidos de traje despiden al Historiador de la Habana y hacen algunos gestos protocolares frente a las cámaras de televisión. Ella, mulata, pelo canoso sobre los hombros, con un vestido rojo de flores, mira en silencio hacia adentro y espera.  Cuando entra se acerca al cuadro con la imagen de Leal besando una bandera y parece decir algunas palabras para sí misma. El momento es breve, fugaz. Se despide y vuelve sobre sus pasos  hacia la ciudad.

Nos mira y se sorprende que le queramos hacer alguna pregunta. “Yo soy una simple hija de La Habana Vieja” dice, sin  que el asombro se le desprenda del rostro.

Por eso queremos preguntarle sobre las razones que la trajeron aquí, le decimos. Cambia el rostro y le sale una sonrisa. El fotógrafo la enfoca para retratarla. Ella le pide que no le tome fotos, que no le gustan. Él sigue enfocando a la multitud de cubanos que desde la mañana de este miércoles despide al Historiador.

“Hoy casualmente es el día de San Lázaro, y Eusebio fue para mí un santo de carne y hueso. Gracias a él me restauraron la casa donde vivo con mi familia en La Habana Vieja. Me iban a trasladar para Alamar pero Eusebio hizo no sé qué gestiones y en vez de mudarme me arreglaron la vivienda. Por eso para mí Eusebio es mi San Lázaro.  Quizá cometió errores como cualquier hombre pero hizo por la gente hasta donde pudo o hasta donde lo dejaron. Y eso lo agradecen muchas familias como la mía en La Habana Vieja” dice Olga, como se llama esta señora.

En la fila se fusionan cubanos de todos los estratos sociales y generaciones. Se ven personas vestidas de etiqueta junto a otras, que son la mayoría, que representan a los cubanos comunes y corrientes. Cada uno tiene sus propios motivos para despedir al historiador cubano.  También hay niños con sus padres. Y artistas. Entre ellos se ve al cantautor Amaury Pérez, quien mantuvo una cercana relación con Leal y lo invitó a su programa Con dos que se quieran, donde ofreció quizás una de las últimas entrevistas en televisión.

La familia de Leal también asistió a la ceremonia. En el centro del Salón de los Pasos  Perdidos su hijo, Javier Leal, estaba sumido en un profundo silencio. Solo lo rompía cuando la prensa se le acercaba o algún amigo le daba las condolencias por la pérdida de su padre.

La larga fila no cesa. Las personas entran para darle el último adiós al trovador y se marchan. Mientras, otras van llegando bajo el fuerte sol de este miércoles. Se colocan al final a la espera de pasar al Capitolio para vivir ese espíritu de recogimiento que reina  en la sala. 

Cuba noticias 360 conversó con varios cubanos sobre este momento y su comprensión de la figura de Leal. Amaury Pérez destacó su altura intelectual y su ímpetu en la preservación de La Habana. Otros cubanos, al igual que Olga, mostraron su agradecimiento por la ayuda que les brindó a mantener su casa y a darle un nuevo esplendor a la vivienda.

Salón de los Pasos Perdidos en el capitolio habanero

Las cenizas de Eusebio Leal reposarán en el jardín Madre Teresa de Calcuta, en el Convento de San Francisco de Asís, en La Habana Vieja, un sitio donde era habitual verlo en sus recorridos por la ciudad o en algún celebración religiosa o cultural. Un sitio donde permanecerá viva su memoria que ya está estrechamente unida a la memoria de La Habana y de toda Cuba.

Todos los entrevistados por Cuba Noticias 360 coincidieron en una idea que quizá sea la de la mayoría de los cubanos que pasaron a despedirlo: el mejor homenaje que se le puede hacer es que se mantenga su legado y se siga la obra a la que se entregó desde joven este cubano que hizo de la restauración su destino y su razón de ser.

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