diciembre 5, 2021
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El resurgir de los actos de repudio en Cuba

Foto: Yamil Lage AFP

Texto: Redacción Cuba Noticias 360

El dramaturgo Yunior García, líder del grupo Archipiélago que promueve una marcha pacífica para el cambio en Cuba, amaneció con un acto de repudio en la puerta de su casa. No se puede catalogar de otra forma el hecho que él mismo compartió en su perfil de Twitter. Se trata de una imagen con varias aves muertas a la entrada de su hogar.

“Ayer intentaron amenazarnos usando a la fiscalía y hoy lo hacen con esto. No es algo religioso, es algo políticoun acto de repudio más. Doy gracias a mi familia por su firmeza, su dignidad y su fe», escribió Yunior.

Foto: Twitter de Yunior García

El dramaturgo y actor está en el centro de las miradas internacionales sobre Cuba. Tras participar en varias protestas cívicas para reclamar libertades al gobierno cubano y ser detenido durante las manifestaciones masivas el pasado 11 de julio, el artista y activista ha propuesto junto a otros colaboradores una marcha pacífica el 15 de noviembre, teniendo en cuenta que se trata de un derecho establecido en la constitución, pero el gobierno de Díaz Canel la declaró “ilícita”.

No obstante, el dramaturgo dijo que saldrá a las calles ante las amenazas del gobierno que le advirtió que de realizar la marcha podría ser enjuiciado bajo diversos cargos.

“La agenda futura de Cuba tiene que ser una construcción colectiva, tiene que ser una escritura en conjunto, tiene que ser resultado de un consenso entre diversas agendas y diversas ideas. Mi agenda es el pluralismo, esa podría ser mi agenda. Mi agenda es una democracia real, que democracia es una palabra traída y llevada pero que para mí es una participación real de todos los ciudadanos en la realidad real de su país. Y es obvio que en Cuba hay un grupo de cubanos que estamos siendo discriminados que no se nos permite participar, que somos estigmatizados, satanizados por el poder y eso se tiene que acabar” dijo Yunior en declaraciones a la prensa extranjera acreditada en Cuba durante un encuentro en  las inmediaciones de la Oficina de Atención al ciudadano de la Fiscalía provincial de la Habana.

“Sin consignas violentas, sin agresividad, vestidos de blanco, con canciones, con flores a Martí y terminando con el himno nacional que es el himno de todos. Esa es la marcha que estamos convocando. A quienes convocan a la violencia les decimos que el objetivo número uno que tiene es manifestarse contra la violencia”, agregó.

El dramaturgo ha sido acusado de “mercenario” y de estar al servicio de organizaciones estadounidenses que quieren cambiar el sistema político cubano, pero ningún medio estatal de la isla ha podido probar semejantes actuaciones.

Lo cierto es que ante las amenazas y la falta de pruebas para cuestionar su accionar cívico se ha dado luz verde a que se realicen en su contra actos como el que acaba de vivir este viernes. En las redes sociales la indignación por el suceso ha crecido exponencialmente. La mayoría de los usuarios ponen en duda que se trate de un acto de arrojo espontáneo porque los alrededores de la casa del dramaturgo están custodiados y es muy poco probable que alguien se acerque a su apartamento sin ser detectado por la policía. De ahí que esta acción para algunos ha sido promovida o aupada por la seguridad del estado.

Los actos de repudio forman parte de las páginas más oscuras de la historia de la revolución cubana. Muy pocos han olvidado cuando se tiraron huevos a las personas que se manifestaban contra el gobierno o que habían declarado su intención de irse del país durante los años 70 y 80. Se convocaban por los centros de trabajo o estudio a cientos de militantes del partido o de la Unión de Jóvenes Comunistas que salían a gritar consignas revolucionarias y humillar a cubanos como ellos, pero que tenían diferencias con el sistema político del país. Fue una época bochornosa en la que cualquiera podría ser víctima de uno de esos actos de repudio protagonizados por personas autorizadas para tratar de humillar a sus coterráneos, y que hoy muchas de ellas también emigraron en de la isla.

Hoy una gran parte de cubanos han visto con indignación el resurgir de estos hechos que se pensó alguna vez que eran parte del pasado. Sin embargo, han vuelto a la política cubana con los mismos bríos de siempre para formar parte de los ataques contra disidentes o personas que muestren públicamente su desacuerdo con el gobierno o pidan reformas o libertades que consideran les han sido negadas a los cubanos.

Lo que sucedió este viernes en casa de Yunior ha sido interpretado por el artista y por cientos de internautas como una demostración del uso de la fuerza y la intimidación ante la carencia de voluntad para llamar a un dialogo cívico, alejado de difamaciones y acusaciones sin pruebas, y en el que se respeten todas las diferencias de opinión y de posturas políticas.

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