febrero 5, 2023
30.2 C
Havana

¿Hay o no hay gas en la capital? Los habaneros tienen la palabra

Foto: Roy Leyra | CN360

Texto: Hugo León

Según Manuel, una de las mejores inversiones que ha hecho en su vida fue comprar una balita de gas vacía cuando estaba en trámites de mudarse para San Miguel del Padrón. Esto, nos cuenta, ha sido la diferencia entre poder cocinar o no en los momentos más críticos del abasto de ese combustible en la capital.

Eso fue hace varios años y el recipiente costó 50 CUC, así que no quiere imaginarse cuánto costará ahora, agrega mientras señala que en su barrio las colas en los puestos de abasto de gas pueden durar hasta tres días.

En su caso, aunque tenga dos balitas, intenta tener siempre gas en ambas si el dinero se lo permite, para poder estar tranquilo si ocurre algo y el servicio se retrasa. «La gracia» de rellenar la balita extra sale en 600 pesos, explica.

Fuentes cercanas a Cuba Noticias 360 corroboraron que la situación es la misma en Santiago de las Vegas y en otras zonas del municipio de Boyeros, con largas filas de personas en los “puntos del gas”.

El comentario en ambos sitios, San Miguel y Boyeros, es que hubo un retraso con el barco que trae el combustible a Cuba, y que se esperaba su llegada para algún momento de la semana entrante.

Después de eso, habría que esperar a que se abastezcan los sitios donde se expende el gas a los clientes que utilizan balita (gas licuado), señalaron preocupadas varias personas de la tercera edad, que son las que al fin y al cabo hacen la cola en muchas ocasiones porque el resto de las personas de la casa tiene que trabajar durante el día.

Inestabilidad también en el gas manufacturado

Volviendo a Manuel, según confesó a este medio una de las cosas que extraña de Centro Habana es la estabilidad en la electricidad y el gas de la calle (manufacturado), el segundo de los cuales le ahorraba preocupaciones y dinero.

No obstante, durante varios meses ni la electricidad ni el gas de la calle fueron estables, ni en Centro Habana ni en ningún municipio de la capital, tal cual se puede constatar con varias publicaciones de medios estatales y no estatales cubanos que señalan las interrupciones en los servicios mencionados, aunque en ocasiones se trata de mantenimientos.

La inestabilidad en la capital se ha debido, entre otras circunstancias, a roturas en un tramo del gasoducto entre Puerto Escondido y Boca de Jaruco que alimenta la urbe, y luego en la propia “Red Habana”, que lleva el gas por tuberías a los hogares.

Este último fue el caso de la “afectación total” en varios municipios habaneros anunciada la semana pasada por la Empresa de gas Manufacturado de la ciudad.

Entre el jueves 12 y bien entrada la mañana del viernes 13, La Habana Vieja, Centro Habana, Plaza de la Revolución, Cerro y Diez de Octubre estuvieron sin el abasto por trabajos para solucionar averías localizadas en la zona de Cuatro Caminos.

Con el gas licuado (el de balita) el problema es que evidentemente se acaba bastante rápido y hay que racionalizar porque los cilindros que están rentando son de los pequeños, así que hay que ir al punto del gas frecuentemente, explican los clientes.

No obstante -agradecen resignados los de la cola de San Miguel- al menos la falta de gas no coincide con apagones, porque entonces no habría forma de cocinar y con una pizza en 150 pesos y una jaba de ocho panes en 200 no hay quien alimente a una familia con comida de la calle.

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here