noviembre 26, 2021
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La batalla legal y judicial tras la muerte del Dios argentino

Fotos: Kaloian Santos

Texto: Amanda Montesinos

Diego Armando Maradona, un genio del fútbol mundial, murió a la edad de 60 años por un paro cardíaco. Desde su fallecimiento, el pasado 25 de noviembre, comenzó un proceso de investigación en torno a los hechos y los involucrados. Luego de acusaciones escandalosas, finalmente este viernes el juez Orlando Díaz eximió del cargo de «homicidio culposo» al ex médico de Maradona, el neurocirujano de 39 años Leopoldo Luque.

Un giro inesperado en las investigaciones en curso ocurrió el pasado domingo 29 de noviembre, cuando unos sesenta policías allanaron el consultorio y la casa del médico de cabecera por órdenes de la Fiscalía General de San Isidro, Argentina.

Se evaluaba la posibilidad de un posible “homicidio involuntario”, cuando fueron señaladas las irregularidades en la internación domiciliaria de Maradona, quien había sido sometido a una cirugía para retirar un hematoma de su cerebro. El astro se recuperaba en una residencia privada cuando sufrió un paro cardiorrespiratorio.

“Pocos días atrás, en medio de sus desórdenes de salud, Maradona se había golpeado la cabeza contra el suelo de su casa”, publicó El País.

Las declaraciones de la Fiscalía se limitaron a argumentar que “en virtud de la prueba que se fue recabando”, consideraron necesario el allanamiento de ambos espacios de actividad de Leopoldo Luque. Habían surgido sospechas de distintas fuentes sobre la convalecencia domiciliaria de Maradona. Entre ellas, la presencia de enfermeras con historial de abuso de sustancias, la presencia de médicos de guardia y de una ambulancia con desfibrilador.

Por su parte, el ex médico dijo a la prensa que “si de algo soy responsable con Diego es de amarlo, de cuidarlo, de extenderle la vida y de mejorársela hasta lo último”. De acuerdo al diario El Clarín, fueron las hijas del futbolista quienes solicitaron la revisión de los medicamentos recetados por Luque y su equipo durante el tratamiento.

En palabras del abogado de Maradona, Matías Morla, “hubo una respuesta lenta por parte del servicio de emergencia”, por lo que se ha solicitado una investigación completa sobre las circunstancias del fallecimiento del alabado jugador. El jurista declaró que “la ambulancia tardó más de media hora en llegar, lo cual fue una criminal idiotez”, aunque no existe claridad aún sobre el procedimiento de urgencias seguido en este caso.

La defensa del neurocirujano presentó un escrito el pasado lunes para exigir la eximición de prisión por homicidio culposo, que fue otorgada en el día de hoy por el juez de Garantías 2 de San Isidro, Orlando Díaz. Luque es actualmente uno de los dos profesionales que están siendo investigados como posibles responsables por la muerte del Diez.

Durante su recuperación domiciliaria Maradona convivió con dos enfermeros las 24 horas, los cuales trabajaban por turnos. Uno de ellos, según reportó la Fiscalía, mintió en su primera declaración, al afirmar que había escuchado al futbolista levantarse para ir al baño. Pero este, según se comprobó en los exámenes posteriores, había fallecido mientras dormía de una insuficiencia cardíaca.

Mientras, se aguarda la resolución de la apelación de las hermanas del Diez, quienes piden constituirse en la causa como particulares damnificadas.

La batalla legal por sus bienes

Hasta hoy, continúan apareciendo hijos, hijas y diversos reclamantes, aspirando a parte de su fortuna. El astro no dejó herencia, porque lo que en la última semana se ha desatado una enorme batalla legal por la adjudicación de sus bienes. Del apurado velorio, entierro y los sentidos homenajes en todo el mundo, la muerte de Maradona ha pasado ya al mundo de los estrados judiciales.

Los bienes del futbolista se han calculado de momento de manera contradictoria. El diario argentino La Nación publicó que se trata no solo de efectivo, sino de propiedades e inversiones en diversos puntos del planeta. Según el portal Celebrity Net Worth, las ganancias totales de su carrera rondarían los 500 millones de dólares. A comienzos de la década del ochenta “era uno de los atletas mejor pagados del mundo”, además de “los patrocinios de compañías como Hublot, Puma y Coca-Cola”. Lo cierto es que, sea de 63, 75, como exponen otros medios, o de 500 millones, el monto de su fortuna, que no testó a favor de nadie, es hoy el principal motivo de la batalla legal que se extiende alrededor de la posesión de sus bienes, opacando su legado como deportista.

Por el momento, los descendientes reconocidos del Diez son Dalma, Gianinna, Jana, Diego y Diego Fernando Maradona. Pero en transcurso de los últimos días han aparecido nuevos supuestos hijos, hijas y viudas que reclaman una parte de la herencia, como le corresponde de acuerdo a la ley argentina, en caso de probarse los lazos de consanguineidad.

Hace un año, según publica el diario El Correo, el deportista estrella grabó un mensaje a sus familiares en el que anunciaba su voluntad: “Yo sé que ahora, mientras uno se va haciendo más viejo, se preocupan más por lo que dejas que por lo que estás haciendo. Y yo les digo a todos que no les voy a dejar nada, que voy a donarlo. Todo lo que corrí en mi vida lo voy a donar”, aseguró el ídolo.

“Esto no termina acá, todos se van a echar culpas y va a ser para largo”, dijo la ex novia de Maradona en el programa Futbol sin manchas, del cual es presentadora. Ella misma tiene abierta una causa para reclamar una compensación económica tras su convivencia con el ídolo.

Hay pocos deportistas cuya notoriedad trascienda generaciones y límites geográficos. Los hitos de su carrera se continuarán citando entre los mejores momentos del fútbol mundial. Sin embargo, los pleitos legales y la investigación judicial en marcha luego de su fallecimiento, han opacado los miles de homenajes y el dolor de millones de fans en todo el planeta —la muerte del Dios argentino provocó 10.4 millones de menciones en Twitter, sobrepasando por primera vez en 2020 los posts y búsquedas sobre la COVID-19.

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