mayo 20, 2022
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Nacimiento de la República de Cuba el 20 de mayo de 1902: La polémica que no cesa

Texto: Redacción Cuba Noticias 360

Hoy es una fecha cardinal en la historia de Cuba. Hace 119 años, en 1902, se proclamó por vez la República, un viejo anhelo de los luchadores durante las guerras de independencia contra España.

Con esa conquista Cuba dejaba atrás su estatus de colonia de España para enfrentarse a las exigencias y rigores de tener un gobierno y leyes propios que comenzarían a regir los destinos del país. La fecha, sin embargo, ha sido pasto para la polémica entre los especialistas y cubanos en general.

Algunos apuntan que no es una fecha para celebrar porque la República nacía sujeta a los gobiernos norteamericanos que con su intervención en la guerra impidieron a los mambises celebrar la independencia completa por la que lucharon; otros apuntan que fue un paso fundamental en la construcción de un país con aspiraciones democráticas hacia el camino espinoso de la libertad.

Lo cierto es que no le ha faltado nervio a la polémica. Es un tema que ha dividido a historiadores y especialistas cubanos radicados tanto en la isla como en Estados Unidos y otros países. La República nació mirando al futuro con el lastre de la Enmienda Platt, una ley impuesta en la constitución de 1901 por los Estados Unidos antes de retirar sus tropas frente a una España vencida y desgastada por los largos años de lucha contra las tropas cubanas.

La ley fue aprobada con el consentimiento del gobierno de Estrada Palma, quien le dio el “sí presidencial” al llamado Tratado Permanente de Relaciones entre Cuba y Estados Unidos. La resolución daba el espaldarazo a la enmienda y limitaba la soberanía de Cuba al permitir que Estados Unidos rigiera sobre los territorios en Bahía Honda, en la provincia Pinar del Río, y la bahía de Guantánamo, donde radica actualmente La Base Naval, que el gobierno de la isla denuncia como una ocupación ilegal.

La vida cubana de la República fue un foco de contradicciones. Cuba fue pionera mundialmente en muchos aspectos económicos y sociales y su economía alcanzó altas en rentabilidad. Al mismo tiempo se reportaban grandes cifras de pobreza, que se incrementaban en los campos cubanos, lo que dio lugar a un movimiento de resistencia desde prácticamente el inicio de la República, algo que caracterizó la dinámica social de un país y un pueblo que a través de la instauración de elecciones elegía diferentes gobiernos, con diferencias en su abanico de propuestas políticas, desde los más progresistas como los de corte dictatorial dígase los de Gerardo Machado y Fulgencio Batista.

Durante esos años coexistían en el país distintos partidos y tendencias políticas de las que surgieron líderes como Blas Roca, Julio Antonio Mella, o Antonio Guiteras, que tuvieron como punto en común el convencimiento de que la nación debía desprenderse de su dependencia estadounidense y erradicar la pobreza, el racismo, la inequidad entre otros lastres sociales.

El orden constitucional del país se laceró profundamente con el golpe de estado de Batista. Los historiadores remarcan su figura como un hombre gris dentro del ejército pero con pretensiones de ascender desde su grado de sargento. Batista, al liderar otros mandos militares, dio un golpe de estado el 10 de marzo de 1952 y se convirtió en presidente de Cuba, lo que radicalizó las protestas en contra de la intervención y dio lugar al movimiento 26 de julio, liderado por Fidel Castro, que terminó triunfando y con la huida de Batista en 1959.

Años antes, en 1940, Cuba había proclamado una de las constituciones  más avanzadas para la época, incluso es  punto de referencia en la historia política y constitucional cubana. El documento, redactado por un grupo de intelectuales y políticos con amplia experiencia en las luchas contra Machado, dotaba a los cubanos de derechos sociales, culturales, laborales; proscribía el latifundio y reconocía la educación pública gratuita. Además fue reconocido por sus garantías a la libertad de asociación y expresión, de culto y de palabra, entre otras facultades.

Desde el discurso oficial post 59 se ha utilizado en diferentes expresiones de la intelectualidad cubana el término de neocolonia para abordar el país que fue Cuba después de las guerras de independencia. La calificación, por cierto, fue muy criticada por grandes figuras de las ciencias sociales como Fernando Martínez Heredia debido a su compresión reduccionista de la historia de Cuba.

“Cuando solo denominamos neocolonial a la república, nos deslizamos hacia unas antinomias que falsean u oscurecen la comprensión de nuestro proceso histórico: “patricios vs.esclavistas”, “cubanos vs. españoles”, “cubanos vs. imperialistas”, explicó  Heredia en uno de sus tantos ensayos sobre el decursar político en la isla.

Sin embargo, el discurso gubernamental no ha cejado en llamar a esa etapa de Cuba antes del triunfo de la revolución como “neocolonia”. Ese término, que no ha dejado de ser blanco de la polémica, es usado también en los medios oficiales para referirse al 20 de mayo, con artículos que tratan de limitar a los cubanos de cualquier posible celebración alrededor de la fecha y no ponen en el justo valor la conquista de la República tras años de cruentas guerras independentistas.

En cualquier caso, el debate continúa. No existe un consenso real entre los investigadores y especialistas y cubanos que asumen el significado de este día de acuerdo a sus principios ideológicos, a través de los que miran no solo el pasado cubano sino también el presente.

Lo cierto en este caso es que el 20 de mayo sigue despertando discusiones tan enconadas como el resto de los debates que se dan en torno a la Cuba de hoy al margen del oficialismo. Y que posiblemente el próximo año, cuando se cumplan 120 años de la proclamación de la República, la hoguera volverá a encender ese fuego que no acaba. Dejemos entonces que la historia diga la última palabra. 

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