septiembre 20, 2021
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Michel Mirabal: “No sé qué pasa que me llaman para cualquier cosa menos para exponer”

Fotos: Cortesía del entrevistado

Texto: Redacción Cuba Noticias 360

Con Michel Mirabal se cumple la máxima de que nadie es profeta en su propia tierra. El pintor, grabador, escultor y activista comunitario ha ganado un vasto reconocimiento internacional, pero reconoce que no ha corrido con la misma suerte en Cuba, donde aún aspira a que sus obras se exhiban sistemáticamente en galerías y otras instalaciones relacionadas con las artes plásticas.

Sus obras caracterizadas por la imagen de la bandera cubana están presentes en importantes colecciones internacionales y han sido adquiridas a través de la historia por personalidades como El Rey de Marruecos, el escritor Gabriel García Márquez, el actor Danny Glover, entre otras.

Mirabal (La Habana, 1974), quien además tiene sus piezas en conocidos museos y galerías estadounidenses, compagina su trabajo pictórico con el activismo comunitario en la localidad del municipio habanero de Guanabo, donde tiene instalada su casa y su galería Finca Calunga.

“Yo vivo en Cuba y me encantaría exponer aquí para que la gente viera lo que últimamente hago, pero no sé qué sucede que me llaman para cualquier cosa menos para exponer o participar en un proyecto X.  Puedo  asegurar que todo o casi todo lo que hemos hecho aquí lo tuvimos que luchar y buscar los materiales por nuestros medios, es por eso que decidí construir mi propio espacio expositivo para que las personas pudieran ver mi arte.  

A veces me apena que coleccionistas y personas interesadas en mi trabajo no entienden cómo es posible que fuera de Cuba sea un artista   diferente en cuanto a nivel de visibilidad. Por lo pronto, estoy y estaré en Finca Calunga y desde ahí y en las páginas en redes sociales tratamos de hacer todo lo que podamos”, dice Mirabal en entrevista con Cuba Noticias 360.

¿Qué significado le otorga dentro de su trabajo a la serie con las banderas cubanas?

Me otorgó una visibilidad internacional que el mismo tiempo me impidió mantener con sistematicidad otros proyectos internacionales en muchos lugares. Pero realmente es mi serie más destacada.

¿Se siente conforme con que lo llamen “el pintor de las banderas”, y obvien otras facetas de su obra?

A veces me siento encasillado porque tengo 12 series desarrolladas a lo largo de 25 años de carrera, pero igual lo agradezco porque eso quiere decir que la gente la reconoce. Incluso algunos artistas dentro y fuera de Cuba utilizan los códigos que he creado en esta serie para hacer su propia obra. Eso al principio me molestó porque a veces son copias casi fieles, pero ya no me molesta tanto desde que inscribí todas mis series oficialmente.

Ha mantenido estrechas relaciones con artistas estadounidenses. ¿Cómo son actualmente  sus vínculos con creadores e instituciones de ese país?

Han sido y son muy diáfanos. Soy un amante de la cultura hip hop y vivo según sus códigos. Tengo la suerte de tener como amigos a grandes exponentes del mundo del hip hop, también empresarios y coleccionistas que me han ido introduciendo a otros amigos y hemos creado una gran red de personas les gusta mi manera de hacer y eso para mí es un honor.

También la galería que me representa en Aspen, en la ciudad norteamericana de Colorado, me ha promovido mucho, así como una cartera de clientes muy importantes como la leyenda del baloncesto Michael Jordan y otros que tienen casa en ese lugar.

Su labor comunitaria es bien conocida y ha incidido favorablemente en las condiciones de vida de los habitantes de su comunidad ¿Ha podido mantenerla durante la pandemia?  

Cuando empezó identificamos a las familias de más bajos recursos para ocuparnos de que tuvieran una cena diaria por 5 meses y fueron como 102 personas, además de mantener nuestro apoyo a los niños sin amparo filial y la entrega de medicinas.

Nunca paramos con eso ya que el 30% de lo que recaudamos lo invertimos en la comunidad y los proyectos con los niños sin amparo filial, preocupándonos por su alimentación, ropa, zapatos, material de estudio, computadoras, juegos didácticos. También hemos dedicado esfuerzos a comprar en el exterior todo tipo de medicinas para apoyar al pueblo en estos momentos tan sensibles, aunque sea poner un granito de arena y llegar directamente a quien lo necesita, puerta a puerta, porque ese es uno de mis más grandes objetivos como artista y cubano.

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