octubre 27, 2021
28.2 C
Havana

Los puentes de amor de Carlos Lazo

Fotos: Cortesía del Entrevistado

Texto: Jorge Suñol Robles

Miami. New York. Los Ángeles. Seatle. Una caravana de bicicletas y autos recorrieron estas ciudades para tender puentes de amor entre Cuba y Estados Unidos. ¿El objetivo? Pedir a la nueva administración que quite el bloqueo hacia la Isla y decir basta a las diferencias históricas. 

Cerca de 500 cubanos residentes en Estados Unidos y amigos de solidaridad con la causa participaron de esta iniciativa, que nace y se desarrolla bajo el impulso de un nombre: Carlos Lazo, profesor cubano convertido en una figura pública en redes sociales, por sus mensajes enfocados en la hermandad entre ambas naciones.

Lazo, radicado en los Estados Unidos, es lo que llamaríamos un líder de opinión. Cada post en su página de Facebook se vuelve viral. Con su proyecto Fábrica de Sueños, y esa misión permanente de eliminar fronteras ha logrado la atención de miles de seguidores, sobre todo de la comunidad de cubanos dispersos por el mundo.

A él, no le basta con traer sus estudiantes norteamericanos a la Isla, unirse a Buena Fe y que sus alumnos suban al escenario de Karl Marx cantando en perfecto español Música Vital.  En abril del 2020, le escribió una carta al propio Donald Trump pidiendo que eliminara temporalmente las restricciones del embargo hacia Cuba, en tiempos de emergencia sanitaria por la COVID-19. No solo fue una simple misiva, habilitó, además, dos plataformas online que recogían firmas en apoyo a esta petición.

Del polémico expresidente no recibió respuesta. Pero aun así, continúa con iniciativas como esta de la caravana, donde cada vez se suma más gente. A propósito, Cuba Noticias 360 contactó con Carlos Lazo, él nos explicó el porqué de estos puentes de amor, qué buscan, qué proponen, cuál ha sido su resultado hasta el momento.

 «Primero que todo, la única solución que hay para para los problemas y las diferencias que existen entre los gobiernos de Cuba y los Estados Unidos, que además crean barreras, son puentes de amor.  Hasta ahora lo que han habido son muros y casi siempre muros de odio, muros de manipulación, de diferencias, incidentes que han echado por tierra avances en la relación entre los dos países.

«Esto está afincado en una política de sesenta años, que ha tenido como premisa, cambiar el gobierno en Cuba, derrocarlo. Para lograr ese objetivo, pues lo que ha tratado de hacer, es crear situaciones de extrema penuria en la población cubana, para que se vea desesperada y se revele contra el gobierno.

«Esta política, además de impráctica, porque no ha logrado los objetivos que persigue, es una política más que todo inhumana, porque se trata, básicamente, de crear dolor en la población, crear sufrimiento.  Por eso debe ser cambiada totalmente. Creemos que los puentes de amor, las conversaciones y el entendimiento y las relaciones entre los pueblos, son lo que requieren estos tiempos y todos los tiempos», nos cuenta Lazo. 

Cerca de veinte mil personas firmaron aquella petición a Trump, la mayoría cubanos americanos. «Gente de diferentes ideologías, credos religiosos, es una petición donde más allá de las consideraciones políticas, estaban las consideraciones humanas», añade.  Esto, por supuesto, demuestra que un grueso de la población cubana que vive en los Estados Unidos aboga por levantamiento de sanciones. 

Trump no se dio por enterado. Pero Lazo, convocó a una primera bicicletada donde recorrió cinco mil kilómetros para llamar la atención y plantarse en Whashington DC, pidiendo que algún funcionario de la Casa Blanca lo atendiera, así le podría explicar sus inquietudes, que son tantas y de tantos. Nadie los recibió. Ante eso, «no nos quedó de otra que hacerle una petición al que en aquel momento podría ser el futuro presidente de los Estados Unidos. La escribimos con ese mismo espíritu, pedíamos seis cosas».

¿Cuáles fueron esas peticiones?

-Número uno, que se reabra la Embajada en La Habana, esto es una base principal para que empiece cualquier mejoramiento de relaciones.

-La segunda cosa fue que se restaure el Programa de Reunificación Familiar, conocido por Parole y suspendido por Trump en 2017.

-Lo tercero que pedimos fue que se vuelva a permitir de manera irrestricta el envío de remesas. Si usted está en un lugar donde está mejor económicamente, usted debe tener el derecho y creo que también el deber, de ayudar a sus hermanos que viven en un lugar donde la economía tenga dificultades, donde ellos tengan necesidad.

-Además, pedimos que restauren los vuelos a las provincias orientales y también que los norteamericanos puedan viajar de manera irrestricta a Cuba.  En este momento hay categorías migratorias, hay que pedir una licencia especial para que los norteamericanos viajen con determinadas razones a Cuba, eso es exclusivo.

-El sexto punto de la petición es que se establezcan lazos de cooperación entre los Estados Unidos y Cuba. Hay un punto en ese capítulo de la petición, que habla de los lazos científicos. Estamos en el medio de una pandemia, lo más lógico es que se actúe como humanidad, no como tribu, no como como grupo político.  

Creemos que el gobierno de los Estados Unidos, ahora con la nueva administración de Biden tenga una política además de más pragmática, más humana hacia nuestra gente, esa la base de nuestra petición.

¿Se vuelve difícil hacer activismo político desde los Estados Unidos?

Más que activismo político, yo lo llamo activismo humano. En mi caso es difícil, porque hay un grupo de personas, hay una política del gobierno americano, que genera millones de dólares a cierta gente que apoyan esa política, y hay una maquinaria de propaganda. Cualquier cosa que uno diga puede ser atacado, en el plano personal recibo amenazas de muerte, llamadas, acoso en las redes, personas que amenazan a mi familia y esto es exacerbado por personas que tienen el odio como arma y controlan medios de difusión. 

¿Qué es lo más gratificante de esta labor?

Lo más gratificante es saber que tanta gente, lo mismo de aquí, que de allá, estima el esfuerzo que uno hace y eso me dice no que no estamos solos, que son millones de personas. Recibo cientos de mensajes todos los días, junto con algunos mensajes de odio y amenazas, recibo cien veces más mensajes de amor de esperanza, muchísimos cubanoamericanos que aman a la familia, que están a favor de la creación de los puentes de amor y han hecho suya esa frase.

Eso lo dice todo, dice lo que queremos, dice de qué forma lo queremos y dice que es el único camino para lograr entendimiento. Eso me hace sentir humildemente satisfecho, por qué tanta gente, tantos millones de entre tantos pueblos, no pueden estar equivocados en sus deseos de amor y de reconciliación.

Carlos escribe crónicas de Cuba, de los recuerdos que permanecen intactos, de cuando era niño, el olor a campo, la comida, los retratos de familia. Sus seguidores le agradecen cuando hace esto. Lleva su isla siempre guardada en un bolsillo, y la sueña libre de bloqueo. Ese día sabe que va a llegar. El día del abrazo entre ambos pueblos.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

diecisiete − 10 =

Último minuto