octubre 26, 2021
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Havana

¿Qué come una familia cubana en tiempos de pandemia?

Fotos: Roy Leyra

Texto: Redacción Cuba Noticias 360

La situación alimentaria en Cuba preocupa y afecta a gran parte de la población. El desabastecimiento, la venta por los mercados informales, el sobreprecio, las tiendas en MLC con productos a los que no todos pueden acceder. 

Escasez es la palabra. Agros con pocas ofertas en sus tarimas, la libra de arroz a 60 pesos cubanos, la carne (¿qué es eso?), el pollo líder del menú. Poner un plato de comida en una mesa familiar del cubano de a pie, es cada vez más difícil. ¿Compras en dólares o dependes de la libreta de abastecimiento? ¿Qué come una familia cubana?

“Pasamos trabajo con la niña, nosotros nos ajustamos y comemos lo que sea, y con amistades me he podido colar y comprar bastante pollo, no nos falta. Pero con la niña es otra cosa, es muy complicado para las meriendas” dijo a Cuba Noticias 360, Laura, una joven de 24 años que vive con su hija y su esposo.

“Ella tiene tres añitos. Le quitaron la compota ya, pero lo que toma es eso, también yogurcitos, y esas cosas sólo están en MLC. El salario de mi esposo lo usamos para pagar la luz y en temas de la casa, el mío se cambia entero para ponerlo en la tarjeta de MLC y poder comprarle queso y otras cositas. El Estado me da leche, pero ella no la toma, entonces la cambio en los grupos de WhatsApp por compotas, o huevo, y así también resuelvo”.

“La comida es lo mismo con lo mismo. Y los niños no entienden, puede que tengan ganas de comerse una chuchería y no la hay, pero vas a la tienda en dólares, y entonces sí está ahí”.

“Quieren resolver con el polvo de batido, pero es eso, polvo de batido, que sin leche no sabe a nada. Uno porque trabaja e inventa, o tenía ahorrado, pero hay mil personas por ahí que no tiene nada. Las tiendas… es una locura, llegas a las 5am y ya hay 40 personas en la cola, porque es un negocio”.

“Quizás decir que nos estamos muriendo de hambre es exagerar, pero sí hay quienes se acuestan sin comer. A ti te ponen un plato de comida, y si no te gusta te lo comes porque sabes que no hay más nada, pero los niños no saben de eso. Si no quieren, no quieren. Mi hija es afortunada porque lo tiene, pero hay niños que sus padres no pueden comprar en MLC”.

Desde una cola en el momento que Cuba Noticias 360 se le acercó, Annet comentó: “¡Pollo, pollo, pollo! ¡Ni sé cómo lo hago ya! Las familias cubanas se alimentan como pueden. Aquí ya nadie come fibra porque no nos toca, hay que salir a hacer estas largas colas para comer algo, tratando uno de no enfermarse para sobrevivir a la situación”.

Hay quienes dependen de los módulos, combos o javas, que les venden en el trabajo, con eso “van tirando” hasta que la situación mejore. Tal es el caso de Sonia: “El cerdo lo compro en Artemisa, la última pierna la compré a 70 pesos la libra. Yo hasta ahora no he hecho colas, en las cuatro empresas que atiendo me vendían módulos de comida y aseo, pero ahora la cosa está más difícil, solo en la empresa de la agricultura de Artemisa me han vendido cosas, un poco de arroz, frijoles, mayonesa, galletas, salsa napolitana, papas”.

“Por tuenvio.com no he podido comprar nunca, no sé muy bien y no tengo paciencia, le transferí dinero a una compañera de Divep y me compró un combo. Tengo aun pollo de unas cajas que compré en diciembre y enero, pero ya no van a vender más”.

“Mi familia es corta y aquí en la Habana, son tres casas, la de mi hermana, mi prima y la nuestra, nos ayudamos y compartimos lo que tenemos. Mi mamá cocina muy rico, y sabe ahorrar, yo no toco la cocina, pero ella hace arroz frito, arroz con perro, arroz con ahumados, inventa mucho”.

Para Daniela y su esposo, así está el panorama: “La familia de Cuba, los niños cubanos, en esta pandemia, comen mucho perrito, embutido, picadillo, pollo sin sabor -porque hay poquísima sazón para comprar. Al que le dan leche inventa natilla si consigue maicena. Compras yogur cuando lo encuentres”.

“Se pasa mucha necesidad, y debes marcar en las colas desde temprano para poder adquirir con suerte algún producto. Si compras pollo a la otra semana no puedes, aunque se te acabe, porque escanean el carné y la compra es cada 15 días. Las colas son gigantes y kilométricas y si tú no trabajas y tu marido sí, debes ir tú sola a la tienda, y si hay una familia de cuatro, todo se va más rápido. No hay nada para las meriendas, ni helado, ni yogures, y así está intentando alimentarse la familia cubana, no hay otra forma”, afirmaron.  

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