diciembre 2, 2022
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Motín en el fútbol mundial: Superliga europea atenta contra el status quo

Texto: Alejandro Varela

Los grandes clubes europeos se aliaron este domingo para anunciar la creación de la nueva Superliga, un torneo elitista que ha removido como un bombazo los cimientos del fútbol tal y como los conocemos.

Pero lanzamiento de la polémica estructura encontró rápidamente la desaprobación de los organismos rectores del más universal, así como de equipos más pequeños, prensa deportiva e incluso algunos gobiernos. Vayamos por partes.

LA ESTRUCTURA

La competición nace con el actual mandamás del Real Madrid, Florentino Pérez, como su primer presidente, y 15 autoproclamados Clubes Fundadores: Milan, Arsenal, Atlético de Madrid, Chelsea, Barcelona, Intern de Milan, Juventus, Liverpool, Manchester City, Manchester United, Tottenham Hotspur y, por supuesto, el equipo blanco de la capital española.

El comunicado de presentación explica que «se invitará a otros tres clubes para que puedan unirse antes de la temporada inaugural». La primera edición, anunciada para finales de agosto, espera la participación de hasta 20 conjuntos: los 15 fundadores más otros cincos que accederán anualmente sobre la base del rendimiento de la campaña anterior.

Eso sí, todos seguirán compitiendo en sus respectivas ligas nacionales, preservando así el calendario tradicional de fines de semana, mientras los partidos de la justa se celebrarán entre semana, en una oposición directa a las competiciones continentales como la Champions y la Liga Europa.

Sobre ese particular, el texto apunta que «de cara al futuro, los Clubes Fundadores esperan mantener conversaciones con la UEFA y la FIFA buscando las mejores soluciones para la Superliga y para el conjunto del fútbol mundial».

A FAVOR Y EN CONTRA

Sus organizadores aludieron a la pandemia de la Covid-19 como la principal detonante al «acelerar la inestabilidad del actual modelo económico del fútbol europeo», de acuerdo con las bases del proyecto.

«Vamos a ayudar al fútbol a todos los niveles a ocupar el lugar que le corresponde en el mundo. Es el único deporte global con más de cuatro mil millones de seguidores y nuestra responsabilidad como grandes clubes es responder a los deseos de los aficionados», declaró Florentino Pérez en defensa de su proyecto.

El magnate español tiene como vicepresidentes al italiano Andrea Agnelli y el estadounidense Joel Glazer, patrones de la Juventus y el Manchester United, respectivamente, otros de los dos clubes más poderosos del planeta.

superliga florentino

El propio Agnelli, considerado por varios medios como promotor de un fútbol cincelado para las élites, dimitió al frente de la Asociación de Clubes Europeos (ECA) justo cuando se presentó la Superliga. Esa instancia, que reúne a 246 clubes de primera línea en el continente, fue de las primeras en manifestarse «fuertemente en contra de un modelo de Superliga cerrada».

Otra organismo que también hizo público su rechazo fue la FIFA, que calificó a la nueva competición de «liga separatista», ajena de las «estructuras internacionales del fútbol».

Pero no podía ser otra que la UEFA la entidad que arremetiera con más dureza contra un proyecto que atenta directamente contra sus intereses. La agrupación continental se unió a las federaciones y ligas de Inglaterra, España e Italia, para condenar la naciente competición.

«Permaneceremos unidos en nuestros esfuerzos para detener este cínico proyecto, un modelo que se basa en el interés propio de unos pocos clubes en un momento en que la sociedad necesita más que nunca la solidaridad», resaltó el comunicado conjunto.

La declaración ratifica la advertencia que hicieran en el pasado la FIFA y sus seis Confederaciones, en la que los clubes involucrados «no podrán participar en ninguna otra competición a nivel nacional, europeo o mundial, y sus jugadores podrían verse privados de la oportunidad de representar a sus selecciones nacionales».

MÁS ALLÁ DEL FÚTBOL

De igual forma, algunas naciones europeas también se pronunciaron en contra de la iniciativa. El gobierno francés señaló que «amenaza el principio de solidaridad y el mérito deportivo», mientras que la ministra de deportes gala, Roxana Maracineanu, lo comparó con «un club VIP de varios poderosos».

Por su parte, el primer ministro británico, Boris Jhonson, consideró que sería un proyecto «que golpearía en pleno corazón a nuestro fútbol nacional y suscitaría la preocupación de los aficionados en el país».

El estallido de este bombazo ha dejado anonadado al deporte mundial, por lo que habrá que esperar a las próximas horas para conocer cómo evolucionan los acontecimientos. La UEFA tenía previsto en la mañana de este lunes analizar un nuevo formato de la Champions, pero se desconoce si existe ya un cambio de agenda.

Más que un típico culebrón a los que nos tiene acostumbrado el mundo del fútbol, este parece ser un problema serio en toda regla, que puede alterar para siempre sus cimientos. Esperar para ver.

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