febrero 5, 2023
30.2 C
Havana

¿Conozca a Cuba primero? Viajar dentro de la isla puede ser un trauma

Fotos: Roy Leyra | CN360

Texto: Redacción Cuba Noticias 360

En un país en que los precios se disparan sin previo aviso de un día para otro, resulta cuando menos curioso que las tarifas oficiales establecidas para la transportación entre provincias no hayan aumentado ya. Así lo han advertido quienes emprenden viajes a través de la Empresa de Ómnibus Nacionales (EON), pues en no pocas ocasiones las meriendas les salen más caras que los propios pasajes.

Es, de momento, lo único positivo de un ámbito en el que sobran sinsabores: el transporte interprovincial en Cuba sigue siendo un vía crucis desde septiembre de 2019, cuando la crisis de combustible redujo drásticamente los itinerarios.

Aunque la oferta siempre ha estado por debajo de la demanda, antes de la llamada “coyuntura” las terminales de ómnibus de La Habana y las capitales provinciales eran un hervidero. Según cifras publicadas en la prensa estatal, en un mes los servicios de EON movían más de 120 000 pasajeros entre La Habana y el resto del país, y el transporte ferroviario, alrededor de 43 000.

Pero llegó la crisis de combustible y mandó a parar: solo quedaron 30 rutas diarias, las que conectaban La Habana con las capitales territoriales y algunos municipios; los viajes entre provincias fueron cancelados de golpe y porrazo.

Luego se fueron reabriendo tímidamente algunos itinerarios, pero el boom de la covid le vino como anillo al dedo a un servicio que, de todos modos, no tenía combustible para sostenerse.

Un año y medio duró la paralización por la pandemia, período tras el cual el transporte interprovincial no ha vuelto a sus mejores tiempos; pero, ¿qué esfera en Cuba lo está?

EL IMPERIO DE LOS CAMIONES

transporte en camiones Cuba

Con la capacidad de respuesta de EON reducida al 30 por ciento, los porteadores privados se erigen como la alternativa más probable para quienes se encuentran a la deriva en las terminales. Resolver, resuelven; pero los bolsillos se sienten el impacto directo de la inflación.

En materia de precios, el Gobierno Provincial de La Habana puso en vigor la Resolución 240/2020 para establecer “las tarifas máximas a cobrar por los transportistas privados desde La Habana hacia las provincias y los recorridos internos en la capital”, una normativa que, si en aquel momento se violaba flagrantemente, en la actualidad ya ni los propios inspectores recuerdan.

Unos 2 500 pesos cuesta, por ejemplo, el trayecto en un camión sin climatización y en condiciones de hacinamiento entre la capital y Santiago de Cuba, un recorrido que meses atrás costaba alrededor de 1 500 pesos. El doble y hasta el triple puede valer un pasaje en carro ligero, aunque por lo general estos vehículos solo llegan hasta la región central, pues el costo hasta Oriente puede alcanzar cifras de infarto.

Pero lo peor ni siquiera es el precio, sino la posibilidad de un accidente, tal y como se refleja casi a diario en la prensa y en las páginas que en redes sociales se dedican a documentar estos incidentes.

Además del deficiente estado técnico de muchos de los camiones de pasaje —algunos califican ampliamente como armatostes rodantes— y el agotamiento de los choferes, que emprenden viajes de 12 y 15 horas sin el descanso suficiente, las carreteras se encuentran en pésimas condiciones, de acuerdo con un estudio del Ministerio de Transporte que arrojó un resultado desalentador: tres de cada cuatro kilómetros de las vías cubanas se hallan en regular o mal estado.

VIAJAR CON VIAJANDO

Desde finales de 2021, cuando la aplicación Viajando pasó la prueba de fuego y se habilitó para la venta de pasajes interprovinciales en Cuba, se abrió una nueva posibilidad que, a la postre, aliviaría las molestas colas en las agencias y terminales del país, pero que ha tropezado con la misma piedra de todo el comercio online en la isla: la oferta no le llega ni al tobillo a la demanda.

Los propios desarrolladores de la apk expresaron recientemente que Viajando cuenta con más 380 000 usuarios registrados, una cifra que provoca cuellos de botella cuando se ponen en venta las reservaciones y se generen picos de hasta 30 000 peticiones por segundo contra una oferta aproximada de 7 000 capacidades.

Ello provoca que, por ejemplo, una vez que se habilita de forma automática el ciclo de ventas a las 8:30 de la mañana, la disponibilidad de los asientos que se venden por la aplicación demora solo entre 20 y 30 segundos en ser reservadas.

Ni siquiera limitando la cantidad de pasajes que puede comprar cada usuario al mes, una medida que tomaron los directivos del Transporte en julio de 2022; ni siquiera con semejante restricción se han enderezados los entuertos de Viajando, cuyas cuentas en redes sociales suelen colapsar con la avalancha de comentarios negativos e inconformidades de los clientes.

“Viajando me ha creado una mentalidad de cazador: paciencia extrema, observación, revisión constante y agilidad al máximo”, expresó hace apenas unos meses el periodista cubano Francisnet Díaz en su muro de Facebook; mientras otras personas relataban sus experiencias fallidas o exitosas y un usuario llegó a comparar la ansiedad que le genera la apk con el estrés de TuEnvío.

“La apk permite reservar cómodamente, pero no puede multiplicar la cantidad de medios de transporte, ni ofertar un asiento que no existe”, resumió el internauta Arturo Chang en una sentencia que, extrapolada, puede aplicarse al transporte interprovincial en su conjunto: prácticamente sin guaguas ni trenes regulares, ningún sistema de gestión de pasajes en Cuba va a dar abasto.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here