octubre 26, 2021
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¡Piña Power! Campeón de bateo y con final de película

Foto: Astros de Houston/Twitter

Texto: Alejandro Varela

Pase lo que pase con el resto de su carrera, Yuli Gurriel ya tiene el final perfecto para una película dedicada a su paso por el béisbol. Lo vivió hoy en el último juego de la temporada regular 2021 de las Grandes Ligas.

El espirituano llevaba días luchando por el título de bateo de la Liga Americana y este domingo lo tenía prácticamente en el bolsillo, así que su manager en los Astros de Houston, Dusty Baker, decidió darle un “merecido” descanso, en espera que su compañero de equipo Michael Brantley, el segundo en la lista, no pudiera darle alcance.

Pero los siderales, ya clasificados a los playoffs, llegaron al noveno capítulo del juego 162 del calendario empatado a seis carreras con los Atléticos de Oakland y quiso el destino que Yuliesky, quien había entrado antes a defender la primera base, le tocara empuñar con la carrera de la victoria en tercera base.

El resto es historia, el momento cumbre para el filme con guión hollywoodense: Gurriel conectó una slider pegada, su lanzamiento preferido, de línea al jardín central para impulsar la anotación definitiva. Fue su hit 169 de la temporada en 530 turnos, que fijó su promedio en .319 para comandar a todos los bateadores del nuevo circuito.

Hace unos días comentamos en Cuba Noticias 360 que ningún cubano conseguía tal proeza desde hace medio siglo, cuando el mítico Tony Oliva celebró su tercera corona de bateo (1964, 1965, 1971). Ahora el Yuli sumó su nombre a la exclusiva lista de nacidos en el archipiélago caribeño que los exhibe solamente a ambos.

 Sin embargo, el premio trae consigo otros detalles que lo realzan aún más. Sí, porque a sus 37 años y medio, el mediano de los hermanos Gurriel es apenas el décimo jugador que consigue un cetro así a esa edad en toda la MLB, incluidas las Ligas Negras. De hecho, en este siglo solo el gran Barry Bonds lo hizo (en par de ocasiones (2002 y 2004).

Además, Yuliesky se acaba de convertir en el primer pelotero cubano de los 76 que han jugado tanto Series Nacionales como Grandes Ligas en conquistar el título de mejor bateador en ambos certámenes, pues en isla lo logró justo el año antes de marcharse en 2016 cuando promedió .500 en su última campaña con Industriales.

Los detractores, por supuesto, dirán ahora que el hito que acaba de acariciar el inicialista de los Astros solo maquilla su discreta producción de largo alcance para un jugador de su posición, donde la mayoría son sluggers que sobrepasan los 30 cuadrangulares y 100 impulsadas.

Y si bien el Yuli solo logró 15 de los primeros y 81 de los segundos en la presente campaña, lideró su escuadra no solo en average ofensivo sino también en porcentaje de embasado (OBP), con .383, una de las estadísticas más valoradas en la actualidad.

No obstante, aunque en lo personal para él y lo colectivo para los Astros, el reconocimiento resulta importante, no hay mucho tiempo para detenerse en análisis y celebraciones, porque la MLB no da respiro y la postemporada viene a continuación.

La franquicia de Houston obtuvo su boleto al liderar cómodamente el sector Oeste de la Liga Americana y se verá las caras a partir del miércoles con los White Sox de Chicago, en una serie divisional que tendrá a toda Cuba pendiente, pues participarán siete cubanos repartidos entre ambos elencos. De ello escribiremos próximamente.

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