octubre 26, 2021
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Havana

Yuli Gurriel y el silencio de sus detractores

Texto: Alejandro Varela

Yuliesky Gourriel Castillo en teoría ya no existe. Con ese nombre saltó al estrellato en Cuba hace dos décadas cuando era solo un adolescente y a partir de ahí se convirtió en el deportista más popular de la isla. Ni Mijaín López, ni Omar Linares, ni las Morenas del Caribe, ningún otro atleta ha estado por tanto tiempo en el ojo de la tormenta mediática -para bien o para mal- como el otrora número 10 del equipo de las cuatro letras.

Ahora su primer apellido no se escribe igual y eliminó el segundo. Ahora se llama Yuli Gurriel y juega en los Astros de Houston de las Grandes Ligas estadounidenses. Lleva un corte de pelo que ha sido tendencia en Texas y en cuanta región del planeta donde se siga el béisbol cubano. Llegó al más alto nivel del béisbol mundial en 2016 y a sus 37 años está a punto de hacer historia… una vez más.

A grandes rasgos este pudiese ser el resumen del mediano de los tres hermanos Gurriel, hijos todos del gran Lourdes, uno de los protagonistas de las invencibles selecciones cubanas de los años 80 y 90 del pasado siglo. Yuliesky, o Yuli, superó el legado del padre en cuanto a talento, pero no en aceptación popular, porque a día de hoy, cuando no tiene nada que demostrar, todavía aparecen detractores queriendo restar méritos a sus logros.

Convertido en un personaje mediático por Julita Osendi y las trasmisiones de Tele Rebelde, cargó desde bien joven sobre sus hombros con el peso de los equipos nacionales que siguieron a aquellos de Linares, Pacheco y Kindelán. Y cuando los resultados no fueron los esperados, gran parte de la afición lo señaló como culpable.

Con esa mantra de amor y odio transitó durante 15 años por las Series Nacionales, atizando la polémica en sus últimas tres cuando jugó con el 01 de los mimados Industriales de La Habana. Y tras recalar en los Astros siguió encontrando malos ojos que evaluaban su actuación, incluso luego de levantar el trofeo de la Serie Mundial en su segunda temporada.

Sin embargo, sus detractores han debido callar forzosamente en 2021 porque el Yuli ha sabido reinventarse contra todos los pronósticos y a solo un suspiro para el fin del campeonato se encuentra saboreando el título de los bateadores de la Liga Americana, algo que no consigue ningún cubano desde el mítico Tony Oliva hace medio siglo.

Cuando se hable de peloteros cubanos en Grandes Ligas, citar al jardinero pinareño es una obligación, sobre todo por sus tres coronas de bateo en el nuevo circuito (1964, 1965, 1971), mientras vestía los colores de los Mellizos de Minnesota, la única escuadra que defendió en sus tres lustros en la Gran Carpa.

Ningún otro pelotero nacido en el archipiélago caribeño ha logrado levantar un trofeo de ese tipo, lo que eleva aún más la hazaña que Yuliesky se encuentra a punto de lograr. Solo lo separan tres partidos frente a los Atléticos de Oakland y sus principales rivales son su compañero en los Astros, Michael Brantley; y Vladi Guerrro Jr., de los Azulejos de Toronto.

Gurriel comenzará la última subserie del campeonato con .316 de promedio ofensivo, el mejor de su liga y tercero de toda la MLB. En tanto, el toletero dominicano aparece tres puntos más abajo (.313), mientras Brantley acumula .312. Todo parece indicar que será una batalla a brazo partido hasta el final, porque los tres exhiben excelentes números ante los oponentes que enfrentarán a continuación.

Yuli le conecta para .357 al pitcheo de los Atléticos este año, con 20 hits en 56 turnos, incluidos seis dobletes y un cuadrangular. Brantley, por su parte, también le ha hecho pasar malos ratos a los lanzadores de Oakland con 16 indiscutibles en 49 presencias en el plato (.329), con cinco tubeyes, triple y jonrón.

No obstante, el que parece saldrá con mejores dividendos es el fenómeno Vladi Jr., el principal verdugo de los pitchers de los Orioles. El tercer bate de Toronto tiene de 49-16 ante el equipo de Baltimore, para .349 de average, pero lo más espectacular son las 10 ocasiones que ha mandado la pelota fuera los límites contra ese staff.

Con las papeletas a favor de Yuli Gurriel, la carrera por el título de bateo del nuevo circuito promete grandes emociones al cierre y final de fotofinish. De conseguirlo el cubano, sus detractores quedarán, esta vez esperemos que de forma definitiva, sin argumentos para arremeter en su contra.

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