diciembre 1, 2021
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Maradona y Cuba, amistad controversial e infinita

Fotos: Pepin el obrero

Texto: Karla Castillo

Con la muerte de Maradona, otra noticia sacude al mundo en este 2020 que tantos famosos ha llevado a la tumba. Se recuperaba en su casa de una operación realizada días atrás por un hematoma subdural en la cabeza, pero no lo sobrepasó, y ahora, la leyenda en vida, seguirá siéndolo infinitamente en muerte.

Con su partida, más que nunca se girarán las miradas hacia lo que vivió, sus técnicas, defectos y virtudes quedarán bajo la lupa de analistas, seguidores, historiadores, críticos, y todos los que se sientan con la capacidad de juzgarlo y cuestionarlo, o simplemente, admirarlo.

Cierto es que Diego Armando Maradona fue todo un astro rey del deporte, y su vida, tanto como su técnica y destreza en el fútbol, nada tuvo de típica y tradicional, incluso su muerte sobrepasa las barreras de lo normal, por lo curioso que resulta que ocurriera hoy, a cuatro años de la muerte de Fidel Castro, expresidente de la revolución cubana y gran amigo del deportista.

El nacimiento de esa amistad y los vínculos de “El Diez” con Cuba fueron en su momento centro de polémica, y a lo largo de los años muy cuestionadas sus historias de idas y venidas mientras pasaba su tratamiento de desintoxicación en la isla.

De fiestas, drogas y peleas hablaron algunos, como una vida de desenfreno la catalogaron otros. Maradona llegó para pasar seis meses en rehabilitación, y acabó viviendo en Cuba por varios años. Fue en esa época cuando se tatuó la imagen del Ché en el hombro, como símbolo de la liberación de América Latina, y en su famosa pierna izquierda, la del propio Fidel, a quien el astro argentino consideraba “el más grande de la historia”.

A pesar de los rumores y verdades sobre su vida loca, sí fue real la amistad iniciada en 1987 y que en vida sostuvieron Diego y Fidel, que continuó en una historia de admiración mutua fortalecida con llamadas y un intercambio de cartas, donde debatían sobre política y deporte.

En Cuba estuvo más que en aquella prolongada ocasión, una de esas visitas fue en 2005 cuando viajó a La Habana para cumplir uno de sus sueños, entrevistar a Fidel para su programa “La Noche del 10”, emitido por la televisión argentina.

Igualmente, con el programa “De Zurda”, estrenado en 2014, y que condujo por varias temporadas con el periodista Víctor Hugo Morales, Maradona encontró una oportunidad para llegar a La Habana, desde donde emitió dos especiales de cara a la Copa América a realizarse en Chile, en 2015.

El último encuentro entre ambos amigos ocurrió en abril de 2013, con el histórico líder retirado del poder, mientras que la última visita de “El Pelusa” a Cuba fue en diciembre de 2016, para asistir a los homenajes fúnebres dedicados a Fidel Castro, “su segundo padre”.

Criticados o no, los vínculos con la Mayor de las Antillas se concretaron de muchas formas a través de los años, y hoy, cuando el mundo llora su muerte, los cubanos también han sentido la pérdida del que, aclamado como el mejor futbolista del siglo XX, supo encontrar en la isla caribeña un refugio.

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