septiembre 20, 2021
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Mariela Flores, la cantante cubana que triunfó en Got Talent España

Foto: Yunta Proyect

Texto: Redacción Cuba Noticias 360

La cantante cubana Mariela Flores Iriarte ha realizado diversos proyectos en Cuba con los que ha ido afianzando su carrera. Fundó junto a su esposo, el guitarrista Miguel Ángel Wong, el grupo Manane, con el que obtuvo varios premios y grabó un disco que estrenó en Canadá. Ha compartido escenario con músicos de renombre como Kelvis Ochoa, Leoni Torres, Manolín el Médico de la Salsa y ha actuado en importantes escenarios de la isla. Pero hay un momento que marcó definitivamente su carrera.   En 2019 participó en la cuarta edición de Got Talent España luego de que sus organizadores vieran un video suyo cantando el emblemático tema Lucía, de Joan Manuel Serrat. Finalmente fue una de las tres finalistas del famoso concurso transmitido por la cadena Telecinco. Sobre su paso por el certamen de talentos, su actual trabajo en Cuba y sus próximos proyectos, la artista conversó con Cuba Noticias 360.

¿Cómo inició tu carrera en Cuba?

Desde pequeña participaba en festivales musicales, al crecer, me invitaban a conciertos de profesionales, en cuarto año de la carrera (Lic. en Biología) tras obtener segundo lugar en el festival cultural interuniversitario, fui invitada a grabar en el álbum “De Miramar a Pogoloti” producido por Rafael Guedes, director de Mayohuacán, con la discográfica Colibrí.

Así empecé como profesional, enseguida hice las pruebas para la Escuela de Superación Profesional Félix Varela, mientras alternaba con la carrera de la Universidad de La Habana, fue complicado cuando se unieron los pases de nivel con la tesis, pero con ayuda y esfuerzo, lo logré. Terminé licenciándome en ambas carreras, al regresar de giras por China.

¿Había algún género en sus inicios que te motivara por encima de otros?

Por mi padre crecimos escuchando Los Beatles. Por mi hermano mayor, escritor, oíamos lo mismo música de los 60 como la del momento. Con mi abuela asturiana, aprendí sus canciones de Balbona. Por mi madre admiré las zarzuelas y la música de la era dorada española, la cubana también, por supuesto.

En la escuela conocí a los clásicos; junto a mi esposo oigo jazz; canté mucho con Kelvis Ochoa, Leoni Torres, Manolín el Médico de la salsa; aprendí en mis viajes por España del canto extremeño, asturiano y el andaluz, de la música asiática…. ese ha sido mi bagaje musical. Me gustan todos los géneros hechos con conocimiento y corazón. Pero si debo decir uno, el pop va mejor con mi voz.

Foto:Sam Franco

¿Cuál fue el propósito de fundar Manane?

Llevaba años haciendo coros, acababa de graduarme de Canto y estaba lista para asumir mi futuro. Manane es el proyecto que tengo junto a mi esposo Miguel Ángel, guitarrista, compositor, arreglista/productor musical. Lo presentamos al Instituto de la Música en 2013, y así nació. Con Manane hemos hecho coproducciones, conciertos, giras, tv y radio, videoclips. En 2014 ganamos en la categoría de Canción del Festival Cuerda Viva, en estos momentos estamos nuevamente nominados en la categoría Canción Contemporánea. Lanzamos el disco Camino Viejo en Canadá en 2018, produjimos el concierto Bandas Sonoras que estrenamos el 5 de marzo del 2020, produjimos los tracks para las presentaciones de Got Talent. Manane es confluencia de la creatividad de ambos.

¿Cómo llegas a España y luego al Got Talent?

Visité España antes con otros proyectos, pero en este caso fue al revés: fui contactada por Got Talent (GT) y después fui a España. Como muchos cubanos, soy nieta de española, eso facilitó todo. Mis amigos siempre me impulsaban a participar hasta que dije que sí, y enviaron un video de una cena donde yo cantaba “Lucía” de Serrat. Me avisaron que a la dirección de GT les había encantado y querían conocerme, por ahí empezó todo.

Desde Cuba, me preparé junto al profesor Alberto y el repertorista Lázaro Hernández. Grabé muchos temas y envié los videos desde el parque de la wifi como cualquiera, y debía mantener crédito en el móvil para estar contactable.

Para la primera parte (casting y audición), me ayudaron mi familia y amigos, yo estudiaba mis canciones todos los días como un reloj por mí y por ellos que creyeron en mí. En España conocí y viajé mucho mientras esperaba las fechas de las diferentes etapas de GT, de lo más impresionante que conocí fue la casa de mi bisabuelo vasco, prácticamente intacta, como si aún estuvieran viviendo en ella. Me impresionó también el Vasque Culinary Center (siempre he querido ir a Masterchef) y muchos sitios históricos y emblemáticos del Norte y el Sur de España.

Canté y bailé en todas las fiestas de pueblo, fui madrina en procesión, ayudé a cocinar los dulces para el pueblo, me integré y disfruté, también aporté un poco de mi sazón donde quiera que fui.

¿Qué experiencias alcanzaste durante el paso por este concurso?

En esas superproducciones nada es al azar, muchos me preguntan cómo llegan al programa “números de baja calidad”, esas actuaciones pasan el casting y los ponen adrede para generar polémica.

Igual que no todos los que obtienen los 4 SI del jurado, pasan al siguiente nivel.

Les gusta emocionar a la audiencia, en mi entrevista me sugirieron frases que provocaban lástima y que no usé porque yo quería ser juzgada por mí como cantante, y así fue.

Actué de última en las tres presentaciones, nunca lo supe, me di cuenta cuando quedábamos 3 o 4 concursantes esperando a ser llamados. Ya en la final no podía creer que también fuera la que cerrara, decía la dirección que le daba prestigio al programa, pero yo cantaba cansada, y disminuían mi oportunidad de obtener votos, pues quienes hubieran votado por mí: o habían ido a dormir, o no les daba tiempo a votar por ser la última.

Hay muchas personas detrás, recién graduados trabajando gratis y profesionales cobrando una pasta. En la semifinal y final trabajé de la mano de Pepe Sherman, productor musical de Alejandro Sanz y los músicos Cuco y Juanmi: excelentes profesionales, ensayamos solo un día y cada quien sabía lo que tenía que hacer casi sin hablar.

Compartí vuelo con la atleta cubana Dailin Belmone, en 2 días ella competiría en Rotterdam y yo en la semifinal de GT. Se nos ocurrió ubicarnos a lo largo de los 4 asientos, pies con cabeza, y así dormimos todo el vuelo, ella y yo tuvimos suerte en nuestras competencias.

Los directores me daban buenos consejos y confiaban en que llegaría a la final, como sea, estoy realmente agradecida por la oportunidad que vieron en mí.

Debo mencionar a Risto en las audiciones con su NO, que luego convirtió en SI, tras la defensa de los jueces y luego de explicarle que yo no vivía en España: el creía que yo andaba “en la guanajá” y por eso no había trabajado en ningún musical. Ya en la Semifinal, pujó por darme el Pase de Oro y en la Final me deseó suerte cuando empezaba a cantar. Fue muy bueno contar con su apoyo y que, desde este medio, le llegue mi agradecimiento. Para todos los que me preguntan por él, sepan que me ha sido imposible comentarle de los logros que he ido alcanzando, es una figura inaccesible, pero de alguna forma espero se entere.

Foto: Yunta Proyect

¿En qué etapa de creación se encuentra tu carrera? ¿Has desarrollado algún proyecto durante la pandemia?

Al regresar de GT, seguí en La Habana, tuve muy lindas colaboraciones: con J.M Vitier en la Gala por los 500 Años de La Habana, con la Cátedra de Música Sacra del CCPFV y la Orquesta del Lyceum Mozartiano de La Habana, el Festival Eyeife, Festival Jazz Plaza, concierto en Bellas Artes, el estreno del clip “Ahora” del realizador Sam Franco, lanzado en concierto por los ODS de las Naciones Unidas junto a Havana Club, El Centro Cultural P. Félix Varela, La Consejería Cultural del Consulado Español, la Embajada de Polonia, El Proyecto Palomas, entre otras. Colaboré con Manu Confecciones en una bella sesión de fotos junto a Yunta Proyect.

Produjimos una versión cubano flamenca del tema de Joaquín Sabina, “Quién me ha robado el mes de abril” junto al cantante andaluz Fran Alba.

En este año y medio, he estado solicitando el análisis de mi re-contratación como músico, pues se interrumpió el proceso prácticamente a punto de firmar en marzo del 2020. El resultado es que, para los efectos, yo no aparezco como músico en los listados oficiales, y como yo, hay más artistas. Solo queda esperar que termine la pandemia, no por esto que es lo de menos, sino por todos los cubanos enfermos y fallecidos (para ellos luz), las familias como la mía que sufren el miedo a contagiarse, sin adentrarme en el tema de las carencias materiales y espirituales. Esto ciertamente influye en mi creatividad, pero debo encontrar fuerzas para seguir adelante porque es lo que toca.

En marzo estaremos en Canadá grabando un álbum que deseamos lanzar el verano próximo. También se presentará a concursos, como hicimos con “Ahora” que resultó incluido en el listado a tener en cuenta en la categoría Mejor Canción Pop Femenina para los Latin Grammy del año pasado (con producción de Miguel Ángel Wong y mastering de Johan Báez), logro que como producción independiente es muy significativo.

Un proyecto no musical, que me apasiona y me ha ayudado a mantener mi mente sana y productiva, es mi voluntariado con el grupo Protección Animal SOS, allí personas como yo, sacamos de nuestro tiempo y recursos, para combatir el sufrimiento y la indiferencia hacia las mascotas. Admito con dolor que he visto demasiado maltrato en varias formas.

La ansiada Ley de Protección Animal, aún no funciona como debiera. Hace 7 meses tengo bajo mi cuidado a una perrita viejita que quedó minusválida por atropello, hoy tiene su carrito y pasea feliz junto a mí. Hay falta de humanidad, pero por un abusador hay 10 salvadores, recuerdo las sabias palabras de Gandhi: “La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados por la forma en que trata a sus animales”.

Mientras, no perderé la fe y pondré mi tiempo, mis manos, mi mente, voz y corazón en ese futuro libre de todo mal que sueño para todos.

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