noviembre 29, 2022
21.2 C
Havana

Pablo Milanés, una cronología a través de su música

Foto: Cordon Press

Texto: Redacción Cuba Noticias 360

La obra de Pablo Milanés no se puede resumir en letras, ni siquiera en canciones, mucho menos en fechas. Harán falta muchas antologías para reunir toda la grandeza de su arte, y nunca será suficiente.

Lo magnífico de su poesía quedará para siempre en sus más de 600 canciones y sus más de 50 discos, pero todo ello será sólo una parte del gran legado que deja Pablo al mundo y a su isla. 

Para conocer la vida de Pablo hay que recorrer su obra musical, habrá que escucharlo cantarle a sus amores y desamores, a José Martí, a Yolanda, a Santiago, a la soledad, a ese breve espacio, al cantor y a la felicidad. Pero también hay que saberlo pensando a Cuba y añorándola como si le faltara alguna vez.

Desde aquella primera composición en 1963, “Tú, mi desengaño”, el filin comenzaría a formar parte indisoluble de la vida de Pablo y de los clubes habaneros donde se escucharon sus composiciones por primera vez durante toda la década del 60`.

“Mis veintidós años”, “14 pelos y un día”, “Pobre del cantor” o “Para vivir”, llegan para hablar sobre el amor y la sociedad a través de un nuevo lenguaje musical que hizo único mezclando nuevos caminos sonoros sin abandonar las tendencias más tradicionales.

Fueron también esos años los que hicieron que Pablo se integrara al Grupo de Experimentación Sonora, un espacio medular en su carrera. También fueron los momentos donde nacieron temas como “Los caminos” o “Yolanda”, este último uno de los himnos musicales que atesora la cultura cubana gracias al amor de su autor y Yolanda Benet, un matrimonio de seis años que tuvo como fruto, además de bellísimas canciones, a sus hijas Lynn, Liam y Suylén.

En 1975, con aquellos “Versos Sencillos”, el cantor hizo su primer regalo discográfico a la historia musical cubana. Así dejó grabada su voz, una de las más grandes de la Nueva Trova, convirtiendo en canción la poesía de otro de los más grandes de la isla.

Los años 80` marcaron varios puntos cardinales en la obra de Pablo con álbumes como “Yo me quedo”, “Comienzo y final de una verde mañana”, “Proposiciones” y “Querido Pablo”, este último grabado en colaboración con grandes músicos como Chico Buarque, Mercedes Sosa o Luis Eduardo Aute, entre muchos otros.

También otro momento importante, ahora en lo personal, con el nacimiento de su cuarta hija Haydée Milanés, fruto de su relación con la modelo Zoé Álvarez.

Fueron esos años, específicamente en 1980, la arrancada de “Años” que continuaría con un segundo volumen en 1986 y un tercero en 1990. Esta trilogía trajo en la voz de Pablo lo mejor de la música tradicional cubana con compositores como Sindo Garay, Miguel Matamoros y Manuel Corona, entre otros.

Con su carrera en pleno auge, tanto nacional como internacionalmente, en 1988 decide emprender otro gran proyecto musical con la realización de la gira “Amo esta isla” ofreciendo más de 22 conciertos por toda Cuba y presentaciones en todos los barrios de La Habana.

Luego llegaron otros regalos discográficos como “Identidad”, “Canto de la abuela”, “Orígenes”, y “Despertar”, entre otros. Sin dudas los años 90`, a pesar de la difícil situación económica que vivía Cuba, hicieron que Pablo ampliara sus horizontes creativos con la puesta en marcha de una Fundación sin ánimo de lucro para el desarrollo de la cultura cubana desde sus diversas manifestaciones, además de una revista multidisciplinar, una emisora radial y una editorial, entre otras iniciativas. 

“La Fundación tuvo una vida corta, pero ayudó a visibilizar a determinados artistas y fue una forma de expresión de la idea integral y multidisciplinar de la cultura cubana que tiene el trovador, combinando tradición y modernidad”, asegura la web oficial del recién fallecido artista.

Los años 90` también vivieron la larga relación de Pablo con la pintora y escritora mexicana Sandra Pérez, con quien tuvo a su cuarto hijo y de cuyo amor nació además otro de sus míticos temas de amor: “Sandra”.

Con “Pablo Querido” arranca el siglo XXI, un homenaje a la obra del trovador donde participan grandes artistas latinoamericanos como Fito Páez, Caetano Veloso, Gal Costa, Lucecita Benítez, Pancho Céspedes, Los Van Van, Ivan Lins, Tania Libertad y Eugenia León, entre otros.

Durante el 2004, Pablo conoce a su última esposa, la historiadora española Nancy Pérez con quien tuvo dos hijos más y quien acompañó, además, su carrera artística hasta sus últimos días.

Durante la primera década de los 2000 varios de sus trabajos fueron premiados, como el disco “Como un campo de maíz” que mereció el Grammy Latino al Mejor Cantautor y “AM/PM, Líneas Paralelas” ganador de otro Grammy Latino al Mejor Álbum Tropical Tradicional y en 2015 fue galardonado con el Latin Grammy a la Excelencia Musical. 

Sus colaboraciones con otros músicos también marcan momentos importantes en esas fechas. Ejemplo de ello son los dos discos realizados junto al reconocido pianista cubano José María Vitier, con quien publicó “Canción de otoño” en 2014 para homenajear a piano y voz a más de una docena de poetas latinoamericanos y posteriormente en 2019 rescataron piezas antiguas de la trova decimonónica cubana en el álbum “Flor oculta de la Vieja Trova”.

Dos años antes, Pablo participó en el disco “Amor”, un homenaje de su hija Haydée que reúne temas clásicos de la obra del cantautor y del cual se desprende una Edición Deluxe donde la intérprete reunió a grandes voces como Fito Páez, Omara Portuondo, Silvia Pérez Cruz, y Pancho Céspedes, entre otros.

En 2019, los seguidores de Pablo vieron nacer un proyecto que alegró a muchos por la posibilidad de escuchar al artista íntegramente en inglés haciendo un guiño a aquellos años 60`cuando recorría los clubes nocturnos habaneros. “Jazz Standars” lleva por título este trabajo en el que reunió a tres extraordinarios jóvenes músicos de jazz cubano: Rolando Luna, Gastón Joya y Ramsés Rodríguez.

El pasado año 2021 fue lanzada una “Antología Personal”, un proyecto que cerraría la amplía carrera discográfica del artista con dos álbumes de 21 canciones, quizás las más míticas de su trayectoria artística.

A inicios de 2022, el cantautor vivió uno de los eventos personales más tristes con la muerte de su hija Suylén debido a un accidente cerebrovascular. La encargada de dar la noticia en ese momento fue su esposa Nancy, quien acompañó al artista hasta sus últimos momentos y quien decidió en 2014 donarle un riñón para poner fin a la insuficiencia renal que padecía el cantautor.

Mientras su salud lo permitió Pablo estuvo subido a los escenarios, componiendo y colaborando con otros artistas, sobre todo con jóvenes músicos que siempre se nutrieron de su calidad artística y humana.

Luego de varias jornadas ingresado en un hospital en Madrid, la noticia de su muerte el día de hoy ha conmocionado al mundo entero. No solo en Cuba se han hecho sentir los homenajes y los recordatorios a uno de los más grandes cantores de la isla.

Son pocas las líneas que se pretendan dedicar a Pablo, mucho menos los intentos de reunir en cuartillas su obra, la inmensidad de su trabajo y su amor sólo caben en el aplauso infinito de sus admiradores y en el recuerdo eterno que le profesará su tierra.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here