febrero 21, 2024
17.2 C
Havana

¿Por qué Oliver Valdés merecía un Premio Cubadisco 2023?

Foto: RRSS

Texto: Redacción Cuba Noticias 360

El baterista y compositor cubano Oliver Valdés venía cocinando hace varios años la que sería su primera producción discográfica, ‘Nasobuco’, que vio la luz en 2022.

No pocos son los méritos artísticos de Oliver, quien además de ser hijo de Jorge Luis Valdés Chicoy, uno de los grandes guitarristas del país, ha demostrado ser de los instrumentistas más constantes y versátiles de estos últimos años.

Recientemente su álbum estuvo nominado en la categoría Jazz y Ópera Prima en la Feria Internacional Cubadisco 2023 y, a pesar de posicionarse como uno de los posibles ganadores en la segunda debido a la calidad de su primer disco, no logró alzarse con el galardón musical para sorpresa de muchos.

A través de un texto en su perfil de Facebook, el pianista Jorge Aragón, quien ostenta el Gran Premio Cubadisco 2018, quiso expresar algunos criterios sobre la reciente premiación del evento musical cubano.

Primeramente, aseguró que estaba muy contento porque el Gran Premio de este año fuese para un disco sinfónico, otorgado a ‘Ancestros sinfónico’, de la mano de Síntesis, X Alfonso y Eme Alfonso.

Además, Aragón consideró necesaria la premiación cada año a los productores musicales, porque “después del artista principal, el productor es TODO en un disco” y mostró alegría por el premio otorgado a Ruly Herrera, por la producción del disco ‘Fascinantemente Mundo’, un homenaje a Santiago Feliú. 

En sus palabras, el pianista, compositor y arreglista cubano dedicó una parte importante a explicar su posición respecto a que el premio en la categoría de Ópera Prima no fuese conferido al fonograma de Oliver Valdés.

En este sentido, dijo: “No escribiré su curriculum acá, porque no lo creo necesario” y agregó que Valdés “ha demostrado su valía después de haber tocado en casi todos los continentes, a través de los años”.

Respecto a ‘Nasobuco’, amplió que está “conformado por parte de los mejores músicos que existen, (trabajé en ese disco pero me excluyo de esa lista, me considero un estudiante para siempre). Oliver compuso para diferentes formatos, hizo arreglos para metales, rescató cantos y tradiciones, cada nota la escribió en plena pandemia y tocó la batería como solo él sabe hacerlo”. 

Es por ello que aseguró que “cualquier reconocimiento hubiera sido bonito, hay tantos premios especiales que se inventan, o menciones…Siento un poco de tristeza, aún más cuando ninguna casa discográfica quiso acoger su disco y veo que en cambio si lo hacen con músicos emergentes, contra, qué pasa?”, preguntó Aragón.

“No es crítica ni desacuerdo, respeto cualquier decisión del jurado. Es simplemente mi punto de vista. Cada obra que le he enseñado a Oliver, sinfónica o en el estilo que sea, siempre me ha dicho, si le pones ‘La Clave’ estará mejor. Eso dice mucho de él”, concluyó.

Para apoyar las palabras de Aragón, el reconocido actor Luis Alberto García expresó que estaba totalmente de acuerdo: “Oliver es un CRACK. No es justo esa invisibilidad que destinaron para su disco. Ahora, que ninguna casa discográfica nacional se haya comprado ese proyecto se acerca a la imbecilidad”.

Más allá de los premios, la sonoridad de Oliver Valdés destaca en la escena musical cubana, posicionándose durante años como uno de los jóvenes instrumentistas más solicitados por las bandas de la isla y varios artistas internacionales.

Con ‘Nasobuco’, Oliver demostró que la composición se le da tan bien como el acompañamiento musical y para enriquecer sus creaciones reunió a parte de lo que más brilla en la escena cubana, más allá del Jazz.

La lista está engalanada con reconocidos nombres como Jorge Reyes, Barbarito Torres, Germán Velazco, Yosvany Terry, Jorge Luis Valdés Chicoy, Carlos Alfonso y Ele Valdés; a los que se suman otros artistas más jóvenes, pero con una base igualmente sólida, como el propio Jorge Aragón, Gastón Joya, Yaroldy Abreu, Roberto Carcassés, Tony Rodríguez, Rolando Luna, Julito Padrón, Jamil Schery, Juan Carlos Marín, Alejandro Delgado, Eme Alfonso, Adonis Panter, Ramón Tamayo y Adonis Panter Jr. 

Cada uno de los invitados aporta en su interpretación matices sonoros que hacen de este fonograma una especie de recorrido por la tradición y contemporaneidad del Jazz cubano, desde la visión de Oliver y su experiencia acumulada durante los muchos años en escena.

De los nueve temas de ‘Nasobuco’, siete cuentan con la autoría y arreglos de Oliver y en los otros dos comparte el crédito con Julito Padrón y Alejandro Delgado, y como su nombre lo indica fue grabado durante la pandemia en los Estudios Ojalá y mezclado y masterizado posteriormente en Los Ángeles.

El disco fue producido por NuCubMusic Project, un proyecto de Valdés, y por Four Wives, y cuenta con un video musical documental del tema ‘El Necio’, además de un material demostrativo del proceso de trabajo (EPK).

Del talento y trabajo de Oliver, como bien expresó Aragón, poco habría que agregar. Desde los 16 años está trabajando con grandes agrupaciones y músicos cubanos como Silvio Rodríguez, Leo Brouwer, Ibrahim Ferrer, Israel ‘Cachao’ López, Omara Portuondo, Murray, Bobby Carcassés, e Isaac Delgado, entre otros.

Por si pareciera poca esta lista, podrían sumarse sus colaboraciones con grandes percusionistas como José Luis Quintana, Tata Güines, Pancho Terry, Giraldo Piloto, Samuel Formell, Enrique Plá, Don Famularo, Chuck Silverman, y Aldo Mazza, entre muchos más.

Oliver ha subido a los escenarios más importantes del mundo y sin presumir de ello ha regresado y continuado haciendo su música en Cuba. 

Actualmente mantiene presentaciones en varios espacios de la capital cubana, junto a otros artistas o con su “sugerente” proyecto “Oliver y los que quedan”, en lo que pareciera un juego de palabras tan realista como los tiempos que se viven actualmente en la isla.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí