enero 20, 2022
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Cubanos en espera de un pronunciamiento oficial sobre Ómicron, la nueva variante del COVID-19

Foto Roy Leyra / CN360

Texto: Redacción Cuba Noticias 360

En tanto se espera en Cuba un pronunciamiento oficial sobre ómicron, la nueva variante sudafricana del COVID-19 calificada “de preocupación” por la Organización Mundial de la Salud (OMS), y cuando por las cifras anunciadas de control de la pandemia abrió el país al turismo internacional, en la provincia Ciego de Ávila, uno de los polos de gran afluencia de viajeros, aumentan los decesos por el coronavirus.

Las pruebas preliminares sugieren que existe un mayor riesgo de reinfección y que se ha producido un “cambio perjudicial en la epidemiología de la COVID-19”, aseguró en un comunicado la OMS tras la reunión a puerta cerrada de los expertos independientes, que revisaron los datos disponibles.

“Esta variante presenta un gran número de mutaciones algunas de las cuales son preocupantes. Las pruebas preliminares sugieren un mayor riesgo de reinfección con esta variante, en comparación con otras”, resaltó la agencia sanitaria de la ONU, de acuerdo a la agencia Reuters y ONU Noticias.

En este contexto, en Ciego de Ávila el protocolo del coronavirus diseñado por las autoridades sanitarias está “haciendo aguas y no ha llegado el fin de año”, según el periódico del partido comunista en la región El Invasor.

En la provincia se ha producido un incremento en la mortalidad al presentar nueve fallecidos en la última quincena de acuerdo a estadísticas del 24 de noviembre, lo que indica que la mortalidad del COVID-19 aquí ha escalado a 3.9 por ciento, muy superior al indicador del país, calculado en 0.86, expone el diario.

Un comportamiento que podría estar relacionado con el tiempo que demoran en ser ingresados los pacientes o con el grupo etario de mayor incidencia, en lo que destaca un evento de transmisión en el Hogar de Ancianos de Primero de Enero, con más de 30 positivos.

Hay que recordar que las provincias Ciego de Ávila y Matanzas fueron altamente fustigadas este 2021, en momentos en que la isla sufría altos indicadores de infectados por el COVID-19, lo que causó el colapso de su sistema sanitario al no ser suficientes las capacidades de ingresos en los hospitales (muchos pacientes tuvieron que permanecer en sus hogares, donde incluso fallecieron) y las disponibilidades de oxígeno y medicamentos para atender a los pacientes.

La grave situación que tuvo lugar en ambos territorios obligó a que personal de los cementerios tuvieran que asumir con urgencia la excavación de tumbas por el creciente incremento de los fallecidos por el coronavirus.

Del mes de octubre a la fecha los indicadores del control de la pandemia han demostrado, según cifras suministradas por las autoridades sanitarias y de gobierno, una paulatina mejoría que ha permitido suavizar las medidas restrictivas en el país con el comienzo del curso escolar, la aperturas de centros recreativos y culturales, entre otros; lo que también ha conllevado a que algunos ciudadanos descuiden las medidas de protección, tales como el uso adecuado del nasobuco (mascarilla), o el distanciamiento entre personas.

Hoy las calles de La Habana y otras provincias de Cuba, se ven con gran afluencia de público; el Ministerio de Transporte (MITRANS) orientó que los ómnibus urbanos que han descendido aún en mayor medida en su número por roturas y falta de piezas para su mantenimiento, según medios de prensa, aumenten sus capacidades de traslado de pasajeros, por lo que en La Habana transitan abarrotados por la ciudad;  las colas para adquirir alimentos y otros productos se hacen con días de antelación en espera de lo que pueda llegar a los mercados, aún sin seguridad de que esto ocurra; y las agencias particulares de taxis trabajan las 24 horas aunque la vida nocturna de la capital no ha recuperado el ritmo de otros tiempos.

Ahora precisamente, el comentario generalizado en las calles habaneras apunta hacia Omicron, ante el sabor amargo que dejó el azote en especial de las cepas Beta y Delta y el alto confinamiento a que se vio sometida la isla, que obligó a la mayoría de la población a mantenerse en sus lugares de residencia.

El parte del Ministerio de Salud Pública (MINSAP) reporta este 27 de noviembre 153 enfermos por COVID-19 como resultado de 20 mil 718 muestras en el día. Se encuentran ingresados tres mil 885 pacientes, sospechosos dos mil 807, en vigilancia 153 y confirmados activos 925. Desde el comienzo de la pandemia ya se enumeran ocho mil 300 los fallecidos.

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