julio 29, 2021
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¿Ya tienes tu sticker LGTBIQ+?

Fotos: Roberto Ramos/Facebook

Texto: Redacción Cuba Noticias 360


Robertico Ramos Mori «calienta» las redes con cada post. En Twitter, en Facebook y ahora “viviendo” en Telegram, consecuencia de una iniciativa que cada vez suma más voces por la causa tan importante que defiende. Sus últimos post, sin embargo, no son para “quemar”, sino para convocar. Lo mejor de todo, lo ha logrado. Robertico es un activista en mayúsculas.

Puede que te hayas enterado de que en varios rincones de Cuba un grupo de gente con muchas ganas y esfuerzo han impreso y repartido stickers LGBTIQ, a favor de un Código de Familia inclusivo, y esa máxima que debe comprenderse más allá del eslogan de Todos los derechos para todas las personas. De cualquier manera, estamos aquí para contártelo en palabras del propio Roberto, quien accedió a intercambiar con Cuba Noticias 360 para dejar preciso que cuentas claras, conservan activismos.

Roberto Ramos Mori, activista a tiempo completo. Coordinador Cultural de LA MARCA.

¿Cómo nace esta iniciativa, extendida ya por todo el país?

El proyecto surge de una demanda de los foristas del grupo de debate en Telegram @Debate11M, de poder contar con stickers en sus localidades, a raíz de una actividad de socialización que convoqué junto a las chicas de @AlienCuba el miércoles 26 de Mayo en LA MARCA, un estudio-galería de Arte corporal, de la que soy miembro fundador y uno de sus coordinadores culturales. Esa convocatoria inicial es también una réplica de otra, originalmente convocada por la activista Dachelys Valdés.

Dachelys convoca una acción puntual en sus redes, entonces la replicamos con intención de amplificarla como parte de las acciones de las jornadas de Mayo-Junio. Al compartir la info, en el grupo de debate de 11M en Telegram, los foristas se interesan y la cosa se articula rápidamente entre formas de producir, gestionar y hacerla posible en inicio con un alcance muy puntual. En Holguín- por ejemplo- no por nada en particular, sino porque de allí son varios de los activistas del grupo. De allí es Pepe Borrego, un diseñador que trabaja en un taller de impresión, amigo y aliado.

El grupo de debate 11M de Telegram tiene ya más de 700 miembros.

¿Cuál fue su estrategia? ¿Pensaron que iban a tener tanta acogida?

La estrategia se ha ido construyendo sobre la marcha, pero la idea rectora es la de replicar el modelo de acción inicial, no es más que un evento socializador de regalar los stickers, la autogestión, participación, transparencia; dinamizar la relación activismo-instituciones.

Ha sido un poco la de no quedarnos estáticos en nuestro nicho, cómodo y seguro. Nos hemos movido a otros grupos donde se debate sobre el presente y futuro de Cuba para poner en la mira también las demandas de las personas LGBTIQ. Se ha hecho un buen trabajo y si hoy contamos con un montón de gente aliada y que sabe ya distinguir orientación sexual de identidad de género, es gracias a esa labor educativa que hemos emprendido recogiendo los materiales de clase y saliéndonos del confort de nuestra aulita safe.

Se nos ha convertido en el lugar para informarse y debatir. Tenemos un Canal que tiene muy buen material, es poderoso en muchos sentidos. La gente lo socializa y comparte, se autoeduca, lee… se desmonta y deconstruye.

¿Cuál ha sido el alcance de esta convocatoria?

A principios de junio, habían logrado tener un alcance de coordinación de al menos un municipio por provincia del país, más el municipio especial Isla de la Juventud.

Hemos logrado imprimir localmente en varias regiones del país. Romper la cosa habanocentrista para nosotros es esencial. Hemos generado eventos de stickersteada. Hay otro alcance, que es el que estamos respirando en 11M y es el de que hay mucha más gente que se quiere sumar. Aparecen a diario nuevos miembros deseosos de participar, así que nos estamos dando a la tarea de educar también un poco, de enseñarles que participar no es esperar instrucciones, es ser parte, tomar las pautas de la iniciativa y desde ahí, actuar localmente desde un entendimiento global del objetivo de cara al Código de la Familia.

Básicamente, ¿quiénes participan?

Participan mucha gente, de todo tipo, forma, color, posturas ideológicas, credos, pero con las ganas de pujar y tener al fin en nuestro país, un Código de las Familias no ya a la altura del siglo XXI, sino que refleje de una vez lo diferentes que son nuestras familias y tengamos reconocimiento legal de cada una de ellas. Participan desde personas que aportan dinero y recursos propios (papel, servicios de impresión) hasta las que comparten los post en redes y reaccionan. Nada de eso es poco.

Colección #VamosAMeterle por #LesStickersTeadores

¿Cómo ocurre el proceso, desde el diseño de las pegatinas, hasta su impresión?

Es simple: coordinas en tu localidad o municipio un grupo de personas que estén al tanto de las acciones, de la presentación del código de las familias y su futuro debate ciudadano para aprobación por referéndum. Luego contactas con el grupo @Debate11M. Puedes recaudar fondos propios entre amigos, familiares y allegados y nosotros completamos el financiamiento. Siempre entendiendo que aún estamos desde la coordinación global ocupándonos de echar a andar localidades intrincadas.

Localizas un impresor o taller cercano, pides cotización. Te enviamos el diseño de los stickers, te ayudamos a armar esa orden de trabajo, transfiriéndote ya sea la totalidad del pago o completando lo que te falte. Te instamos a que ya bien con tus amigos, o con algún emprendimiento local o una institución de gobierno, te articules para hacer una acción que tenga impacto en tu comunidad. Lleva un registro de fotos de la acción-intervención, comparte en tus redes sociales con los hashtag.

En el caso del diseño de las pegatinas, para la primera vuelta de acciones nos montamos sobre un genérico que tiene un impacto visual y una carga simbólica muy fuerte, pues resume el todo de las acciones. El corazón arcoíris. Ya luego se reunieron un grupo de diseñadores-artistas visuales-ilustradores bajo el nombre de #LesStickersteadores, que presentaron una primera colección con un enfoque más puntual de cara al código de las familias. Sus diseños están liberados de copyright y compartirán en su canal de Telegram después de que se logren con ayuda de todxs, el financiamiento para producir y colocarlas en dos provincias del país.

La causa fundamental: abogar por un Código inclusivo, desde el respeto y el derecho a la diversidad ¿qué otras líneas de mensajes se desprenden?

Aunque la acción es de cara al Código de las Familias hay otros temas que transversalizan esa demanda en específico, que también son importantes y están en el debate público y ciudadano: una Ley de Identidad de Género que reconozca a las personas trans desde su autopercepción, los temas de racismo, la necesidad de una Ley contra la violencia machista… Tenemos en cuenta que el código no solo va de matrimonio igualitario, derecho a adopción y fertilización asistida para personas LGBTIQ. También estamos apostando por que se vea cuan variopinta son las familias cubanas y la necesidad que ese código no deje a nadie afuera.

¿Qué temas se debaten en el grupo de telegram 11 M?

Es un grupo abierto a todo tipo de debates. Sobre lo único que no se permite debatir es sobre las identidades de las personas, mucho menos desde cuestionamientos pseudocientíficos, biologicistas y fundamentalistas. El respeto y la empatía es vital, hay días en que nos ponemos muy jodedores y otros días en que estamos muy teóricos.

11M tiene dos líneas principales: una de ellas con especialistas sobre temas puntuales que se agrupan como presentaciones 11M a Debate: días previos al debate o encuentro virtual se comparten textos guías para que la gente lea y salgan las preguntas que luego se ventilan y responden en la presentación.

Hay otra línea, agrupada bajo el nombre «Historias que cuentan», que entrevista a activistas y personas LGBTIQ donde cuentan un poco desde su perspectiva cómo perciben diferentes temas de cara al activismo ciudadano. Este enfoque de historias de vida es de mis preferidos.

¿Cuál crees que sean los retos que tiene el país en materia de derechos y diversidad sexual?

Cuba tiene un reto enorme, pero no es Cuba como ente abstracto, ni su gobierno decidiendo y dictando y uno acatando o quejándose de las malas decisiones y falta de transparencia. Nos debemos una ciudadanía real, que está en construcción después de décadas de ser masa, pueblo uniformado, cubanos así sin matices.

Hay que hacer activismo real, hay que movilizar el debate nacional en nuestros temas, hay que abrir los canales de trabajo para que las instituciones sean acompañantes y no enemigas que nos satanicen por tomar iniciativas y actuar cuando creemos necesario que hay que actuar.

Nuestros temas no son asunto de un mes, ni de una jornada en específico, son nuestras vidas, imprimen a un nivel diario, en cada cola que haces y en cada guagua que agarras.

El activismo no tiene horarios, no es un trabajo sujeto a contenidos de trabajo y planes. Yo, en lo particular, soy bastante positivo porque sé que nada se transforma de un día al otro, y como no soy de quienes se quedan tranquilos a esperar que las cosas sucedan, veo un panorama alentador; más allá de si logramos o no que ese código salga como tiene que salir, me alienta mucho ver que no hay pasividad en esperar, acatar y ya está. Estamos dando el berro, y lo vamos a seguir dando.

Por último, ¿cuál ha sido el impacto de este proyecto?

El impacto de la iniciativa está ahí, desde ahí nos estamos proyectando para empezar a ver cada provincia como una unidad de coordinación y empezar a lograr colorear cada municipio. Yo creo que no vamos a parar hasta que tengamos un sticker en la libreta de escuela de una guajirita trans de un batey olvidado en Moa, y uno en cada faro extremo de la isla de #Cuba.

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