febrero 20, 2024
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Gobierno cubano critica la serie «Los Farad» por «tergiversar» el rol de Cuba en la guerra de Angola

Foto: Prime Video

Texto: Redacción Cuba Noticias 360

Un texto del comentarista cinematográfico Julio Martínez Molina en el diario estatal Granma aseguró que la serie española “‘Los Farad’ tergiversa el rol de Cuba en la guerra de Angola”.

El artículo, según su autor, fue realizado a petición de “algunos habituales de esta columna” a propósito de “la lunática visión” que la serie de Amazon Prime Video ofreció sobre la participación de Cuba en el conflicto armado en Angola.

Desde diciembre pasado, el audiovisual llegó a cerca de 190 países a través de la plataforma de streaming, gracias a la autoría del director español Mariano Barroso y al guión del cubano Alejandro Hernández.

“Los Farad” está ambientada en la década de los 80’ del pasado siglo, y sigue al traficante de armas Leo Farad (Pedro Casablanc). En una de las fiestas en su mansión se encuentran algunos cubanos, con quienes el anfitrión mantiene buenas relaciones.

Según describe el citado texto: “A partir del episodio dos, comienzan a retratar la Isla como de inmenso poderío militar, con presencia de tropas en gran parte del mundo. De hecho, en el propio capítulo, el personaje central de Oscar (Miguel Herrán), novio de la hija del traficante, Sara Farad (Susana Abaitua), le inquiere: ‘¿Cómo una isla tan pequeña mueve tropas como si fuese un imperio?’”. 

Otro de los elementos que usa el autor de la crítica es la escena donde se habla “del papel de su familia en la guerra de Angola, y ella le responde que a los cubanos no les gusta depender de un único suministrador, sobre todo para cosas como el napalm”.

El mencionado diálogo sucede a bordo de un avión rumbo a Luanda, donde la pareja se encontrará con Henry, un alto cargo de la inteligencia cubana, gran amigo del traficante e intermediario para las compras de armamento. Este personaje es interpretado por el reconocido actor cubano Héctor Noas.

“Los españoles proveerán el napalm (el Protocolo iii de la Convención de Ginebra prohibió su uso en 1980) pedido por los cubanos, quienes -según este delirio- emulan al ejército yanqui, que lo empleaba para su devastación de Vietnam”, argumenta el comentario de Granma.

Es precisamente el personaje de Henry quien delatará a una extensa red de agentes cubanos en Europa, y hará que su novia, interpretada por la también cubana Laura Ramos, deserte. 

Más adelante, el periodista destaca como “uno de los momentos más irrisorios de este cuento de ciencia–ficción” cuando el jefe de las tropas cubanas en Angola, el coronel Patricio (a cargo del popular Vladimir Cruz) recibe a Leo, Sara y Oscar durante la batalla de Cuito Cuanavale.

“Da vergüenza ver, ahora, el hollywoodismo barato de un buen director como Mariano Barroso, quien por cierto estudió en la Escuela de Cine de San Antonio de los Baños. Y alucina el juicio del coronel Patricio sobre la participación caribeña: ‘Esta es una guerra tribal, donde no pintamos un carajo’”. 

En ese mismo episodio sucede otro de los momentos en los que se “tergiversa” la participación cubana, precisamente cuando la enfermera cubana que interpreta María Isabel Díaz le dice a Oscar que “fue allí solo en busca de los 60 dólares que le pagarán por un año de servicio”.

Antes estos argumentos, el texto del Órgano oficial del Comité Central del Partido Comunista de Cuba considera que “es grimoso cómo se intenta desvirtuar una causa solidaria tan sagrada, apelando al reduccionismo más rampante y al relativismo moral, recurriendo a deslegitimar valores, vaciar o trastocar sentidos y violar flagrantemente la historia”. 

Luego, concluye: “La Operación Carlota (1975-1991), una de las epopeyas internacionalistas más heroicas de nuestro pueblo, permitió el fin del apartheid en Sudáfrica, obtener la paz de Angola y garantizar la independencia de Namibia, gracias al sacrificio de 300 000 cubanos. Los Farad lo olvida, lo distorsiona y miente”.

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