octubre 26, 2021
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“Antolín el Pichón”, el guajiro que marcó una época en el humor cubano

Texto: Redacción Cuba Noticias 360

Ángel García, conocido como “Antolín el Pichón”, desapareció hace varios años de la televisión cubana. Quien fuese uno de los humoristas más seguidos por los televidentes radica en el estado norteamericano de La Florida y su ausencia se ha hecho sentir entre los cubanos que permanecen en la isla. Durante décadas representó escenas memorables del humor cubano con sus papeles del Guajiro de Manaca, y La Pía, entre otros.

A pesar de su notada ausencia, Ángel, que cumple 68 años el próximo diciembre, ha estado muy al tanto de la realidad cubana. Después de las manifestaciones el 11 de julio decidió cancelar sus shows en Estados Unidos en solidaridad con los difíciles momentos vividos por los cubanos, un gesto simbólico que tuvieron otros artistas de la isla tanto en Estados Unidos como en otros países.

Ángel García, nacido en 1953 en Villa Clara, siempre se ha caracterizado por su don para desdoblarse en varios personajes muy distintos entre sí e incluso antagónicos, con los que hizo época en la televisión, teatros y clubes nocturnos.

Su trabajo no dejaba a nadie indiferente en los escenarios cubanos, por la comicidad que siempre despertó y su facilidad para improvisar y comunicarse con el público, con ese humor criollo asentado en las esencias y tradiciones del pueblo, las cuales exageraba en su interpretación para impactar en mayor medida a los espectadores, uno de los principales recursos de su puesta en escena.

El resultado era palpable. Los cubanos llenaban con frecuencia los teatros donde actuaba a lo  largo del país y seguían los programas televisivos donde se presentaba. 

Todos los cubanos saben que no se puede hablar de Ángel García sin mencionar Sabadazo, ese programa que conducido por Carlos Otero en el horario estelar de los sábados alcanzó una enorme popularidad en la televisión cubana durante la década del 90.  Estaba conformado por un elenco de estrellas formado entre otros por Geonel Martín (Gustavito), Ulises Toirac, Conrado Cogle (Bonco Quiñongo) y Osvaldo Doimeadiós, quienes hicieron reír a los cubanos y lograron que escaparan cada noche de sábado de la desesperanza suscitada por la aguda crisis económica que se vivía en pleno periodo especial. En ese espacio Ángel García se convertía lo mismo en la Pía que en Antolín para sacarle encendidas chispas a las noches de los fines de semana.

Con el tiempo Sabadazo ha llegado a figurar entre los seis programas humorísticos más importantes en la historia del humor cubano hecho en televisión. Este listado también lo componen espacios como La tremenda corte, Alegrías de sobremesa, Jura decir la verdad, Deja que yo te cuente, y por supuesto el ya emblemático Vivir del cuento.

Ángel García dio sus primeros pasos en el humor profesional en la provincia de Santa Clara con el grupo Los Píos, el cual siempre ha recordado después de su éxito. Un dato que se conoce poco es que el guionista Alberto Luberta fue quien le estampó el alias de Antolín cuando el humorista tocaba el techo con la popularidad de su personaje de La Pía, un travesti cuyos modos de expresión se basaban en la tendencia a la exageración, un rasgo que compartía con la mayoría de sus personajes.

El carismático artista fue considerado en Cuba uno de los principales humoristas por todas sus herramientas en la interpretación y comunicación que fue depurando a lo largo de su carrera.

Su partida hacia Estados Unidos, donde ha seguido siendo una de las grandes figuras del humor cubano, causó un gran vacío en el arte del humor realizado en la isla, que ha visto en los últimos años emigrar a varios de los más conocidos exponentes de esta expresión artística.

En La Florida ha podido mantenerse trabajando e interpretando algunos de sus personajes más conocidos entre los cubanos. Sin embargo, también ha pasado por momentos muy difíciles como la muerte de su hijo Dayán en noviembre del 2020, una pérdida por la que recibió cientos de mensajes de apoyo de la comunidad artística cubana en la isla y el exilio.

En la llamada “Ciudad del Sol” ha colaborado y compartido escenario con importantes figuras del humor cubano, que han decido establecerse en Miami y otras ciudades estadounidenses, como Iván Camejo, Bonco Quiñongo, Nelson Gudín, y el popular conductor Carlos Otero, entre muchas más.

La distancia no ha sido óbice para que en la isla se siga recordando, quizás con cierta añoranza, el carisma y versatilidad de Ángel García, que marcó pautas en el arte de hacer reír e indicó un camino a seguir para la realización de un humor con carácter, más allá del chiste fácil o basado en ofensas con que otros supuestos artistas tratan de ganarse al público.

Durante su carrera en Cuba, Ángel hizo representaciones realmente antológicas de sus personajes, que con sus propias singularidades se mantienen en la preferencia y en el recuerdo de miles en la isla, quienes seguramente añoran volver ver a Antolín o La Pía en sus andanzas de los espacios televisivos dedicados al humor o en los teatros de la isla, desde donde cimentó el “Guajiro de Manaca” su ruta hacia el éxito.

6 Comentarios

  1. Ahora los humoristas se han convertido gracias a miami en activistas politicos
    Al final le dieron la razón a la burocracia q tanto criticaron
    Se convirtieron de verdad en enemigos de la revolución cubana

  2. Que lástima que para que un artista cubano pueda subir en Miami tenga obligatoriamente que convertirse en «opositor «.Derecho tienen a emigrar sicquueren mejorar sus condiciones.Pero que tengan que cargar contra su pueblo no es justo.Sí,los obligan a politizarse.

  3. Así que ahora Carlos Otero es popular. Claro, el ser enemigo de la que fue su patria le da ese «mérito». Carlos Otero se ríe primero y después hace el chiste.

  4. Hicieron su trabajo a favor de la verdad y enconra de la robolución de con pocos y para el bien de los familiares de los pansudos de la sierra y las ratas adoptrinadas con engaños. Grande Antolín !

  5. Manolito: tienes razón. Sin politizar, Carlos es tal como lo describes, parece q no sabe q el humor serio, da mas gracia y naturalidad, y Antolín, ni hablar, pierde los mas elementales principios del humor: El humorista que se basa en la burla, aunque haga reír a muchos ( desconocedores) si hace sentirse mal tan solo a una persona del grupo, no tiene ni tendrá talento. O se ríen todos, o no se ríe nadie. Herir la sensibilidad NOO, y el acostumbra a eso.
    A buen entendedor……Con él siempre ahorré electricidad… apagué el TV.

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