agosto 17, 2022
27.2 C
Havana

Osamu Menéndez “Tocar en Cuba es lo que más me gusta hacer en la vida”

Fotos: Cortesía del entrevistado

Texto: Redacción Cuba Noticias 360

Osamu Menéndez, hijo de dos personalidades de la cultura cubana, el músico del “Grupo Mezcla” Pablo Menéndez y la reconocida actriz Adria Santana, nunca pensó en convertirse en cantante al inicio de su carrera musical.

Debutó en la escena cubana como guitarrista durante los años 90 con el grupo Havana, agrupación que llegó a convertirse en una de las más populares del rock alternativo en Cuba, en momentos en los que la isla vivía los tiempos más duros del Período Especial y la música era un aliciente para los artistas y también para la juventud, que poco a poco iba ganando espacios para más géneros que no fueran la trova y los ritmos caribeños.

Convertirse en cantante fue para él una necesidad, no algo que se propusiera – comenta.

Yo era guitarrista de Havana y los referentes que tenía de cantantes eran grandes virtuosos como Robert Plant o Freddie Mercury y yo no podía cantar así, por lo que nunca se me había ocurrido que podía ser cantante. Con el paso del tiempo empecé a escuchar rock en español y a otros músicos que también llenaron estadios con sus conciertos y ganaron varios Grammy con su música incluso sin tener esa “gran voz” que yo pensaba que era estrictamente necesaria para ser vocalista.

En ese momento estaba en México y había escrito algunas canciones que no se habían podido grabar. Al terminar con la banda, una amiga se ofreció a darnos dinero para grabar un disco y yo –que no me gusta esperar mucho por las cosas- acepté la idea rápidamente. Tomé el dinero, regresé a Cuba y con grandes músicos que son mis amigos como X Alfonso en los teclados y Oliver Valdés en la batería, hice mi primer disco. Ahí empezó mi camino como cantante.

Después de eso tomé cursos de ingeniería musical que me ayudaron bastante. Compré una computadora, una tarjeta de sonido y un microfonito; y eso me dio muchísima independencia. A partir del segundo disco empecé a experimentar y a hacer prácticamente todo por mí mismo.

Para Osamu es muy útil que los músicos además de tocar un instrumento se preocupen por aprender de técnica vocal y de producción.

Todavía me falta mucho por aprender hay quienes además de cantar, conocer de arreglos y producción, se atreven a hacer sus propios audiovisuales. Además, es importante conocer lo básico de marketing para poder promocionar tu trabajo o al menos entender cómo lo están promocionando otros. En fin, quien piense que ser músico es solo tocar piano, guitarra o cualquier instrumento está equivocado, hay mucho más que hacer en esta carrera.

¿Qué es lo primero que te viene a la mente cuando piensas en tu primera agrupación, Havana, que conquistó al público cubano en el momento de su debut?

Havana marcó un antes y un después en mi vida y me aportó muchísimo. Lo más grato que recuerdo del grupo es el trabajo que hacíamos juntos en los ensayos o las veces que X (Alfonso) me pasaba a buscar en su bicicleta y allá iba yo en la mía a echar carreras con él por todo El Vedado hasta que llegábamos al lugar a ensayar.

¡Entrábamos con la adrenalina “a full” a mostrar nuestras ideas y a descubrir sonidos que luego plasmábamos en los escenarios! También disfrutaba mucho andar en bici por toda la ciudad pegando carteles para promocionar las presentaciones y luego llegar al concierto y ver el lugar lleno de gente que quería escuchar nuestra música.

Nosotros solo hacíamos par de covers al final de la presentación, todo lo demás que tocábamos eran temas propios y era emocionante que a la gente le gustara.

¿Cuál es para ti el mayor reto de ser músico?

Lo peor y lo más frustrante es que después de invertir en buenos instrumentos y equipos para producir tu música, después de todo el tiempo componiendo y rompiéndose la cabeza tratando de encontrar los sonidos y después de todo el trabajo y la dedicación que lleva hacer un disco, la gente simplemente tire lascanciones a basura sin darse la oportunidad de realmente escuchar los temas y disfrutarlos. Por suerte no me ha pasado mucho y eso me llena de felicidad.

¿Has dedicado alguna de tus canciones?

¡Sí cómo no, a una pila de gente!

¿Hay alguna historia especial detrás de esas dedicatorias?

He dedicado varias de mis composiciones a mi esposa y también a gente que se ganan la vida jodiéndoles la vida a los demás, hablando mal y criticando. También a políticos… Una de las canciones de mi disco nuevo se llama “Mundo nuevo” y hace referencia a lo que pasa actualmente, la escribí después de haber dejado de creer en lo que dicen los noticieros y en los políticos.

También escribí una canción para mi mamá, que falleció hace ya 11 años. En ese momento ella estaba en el hospital con cáncer terminal y no quería seguir luchando, tomando las pastillas y haciendo los tratamientos de quimioterapia. La canción se llama “La vida puede cambiar” y tuve el placer de cantarla junto a Leoni Torres. Ahí le decía a mi madre que depende de ella, de mí y de lo que hagamos todos, la vida sí puede cambiar.

¿Cómo es para ti el proceso creativo? ¿Qué es lo primero que haces cuando estás preparando un nuevo tema?

El proceso creativo siempre es diferente. A veces vas por ahí pensando en una música, te enfocas en darle forma a esa melodía o esa idea que tienes en mente y luego piensas en la letra para ella.

En ocasiones simplemente llegan las ideas de la nada. Así me sucedió con este nuevo disco que estoy preparando. Me desperté un día a las tres de la mañana, inquieto, porque quería mejorar la letra de una de las canciones y así hice. Pero me quedé despierto y trabajando porque en cuestión de segundos llegaron más ideas, tomé otra hoja y salió una canción que escribí pensando en alguien con Alzheimer. He vivido con personas que lo han tenido, como mi abuelo, y es una enfermedad muy triste.

De tus canciones, ¿cuál es tu preferida o con la que más te emocionas cuando la cantas?

Esa sí que es una pregunta difícil. Uno le tiene cariño a todas las canciones que escribe y que canta. También depende del estado de ánimo del momento. Me emociono mucho cuando canto “Ya no más” o “Ajedrez” y también con “Otro amanecer”, que habla de los cubanos y de la emigración.

En el video de “Otro amanecer” aparecen incluso con lágrimas en sus ojos varios artistas cubanos emigrados a quienes la canción les tocó el corazón. Dejar Cuba atrás es un tema muy sensible para los que lo han hecho y también para quienes tienen en mente dar el paso.

Hace algunos años el músico vive en Miami, Estados Unidos, pero no renuncia al público cubano ni a las raíces que lo convirtieron en lo que es hoy.

¿Cuba se extraña?

La verdad es que yo no me considero alguien tan apegado a nada porque uno nace solo y tiene que intentar hacer su vida donde se sienta bien. Pero sí, de vez en cuando me invaden tremendas ganas de estar con la familia y a veces siento mucha nostalgia por mi barrio y por mis amigos.

También me llena de nostalgia tocar en Cuba. De hecho, tocar en Cuba es lo que más me gusta hacer en la vida.

Acá en Miami me siento bien porque puedo tocar en lugares donde la mayoría de la gente es cubana. Pero de verdad, lo que más me gusta hacer en la vida es tocar en lugares como el Submarino Amarillo o la Fábrica de Arte en La Habana. ¡Tocar para los cubanos!

¿Cómo es tocar para cubanos en Miami? ¿Cómo ves la escena en Miami para para el rock, para la música que haces?

Hay muchos lugares donde presentarse y eso es bueno, pero también es difícil porque de pronto te enteras de que a 20 minutos de donde estás viviendo o de donde tienes programada una presentación, ese mismo día estará tocando Metallica, Guns N’ Roses o cualquier otra de las bandas más famosas del mundo. Contra eso no es fácil competir.

Para los cubanos hacer rock en Miami es un poco difícil porque es una ciudad enorme y la mayoría de los amantes del rock acá lo que prefieren es ir a los conciertos de las grandes bandas. Tampoco hay mucho movimiento de rock en español. Lo más común es que toquemos en lugares más pequeños, para 100 o 200 personas.

Pese a la competencia, imagino que sea impresionante poder disfrutar de esas bandas de las que seguramente eres seguidor también.

No es por dar envidia pero… vengo de un concierto de Guns N’ Roses -dice entre risas.

¿Cómo equilibras tu carrera musical con la vida familiar y el resto de tus obligaciones?

En mi caso hace muchos años tengo claro que la música es mi prioridad. No está por encima de la familia, pero sí por encima de todo lo demás. En el caso de mi esposa, siempre supimos que para mantener una buena relación debía respetar mucho mi trabajo con la música, diera dinero o no, porque la música es una necesidad imperiosa para mí.

La cuestión está en lograr un equilibrio. No olvidarme del mundo por hacer música pero tampoco olvidarme de la música y enfocarme solo en otras cosas porque sean más rentables en cierto momento. También dejo tiempo para el niño, para salir con mi pareja, en fin, disfrutar de mi familia.

¿Cuál es tu mayor sueño?

En el plano musical y profesional, mi mayor sueño es salir de gira un año, tocando mi música sin parar en la mayor cantidad de lugares que se pueda, incluyendo Cuba, por supuesto. Me considero privilegiado porque siendo cubano y emigrante toco bastante acá en Miami, pero me encantaría andar de gira por países y muchas ciudades diferentes para tocar la música que hago.

En el plano más personal, mi sueño es que las cosas mejoren en mi país, Cuba, y que la gente no tenga que emigrar.

Osamu comentó en exclusiva para Cuba Noticias 360 que se encuentra preparando su octavo disco, aún sin título, y piensa terminarlo antes del verano. Hay sorpresas en esta producción, anunció, como una colaboración con un cantante que ha vendido millones de discos y del que es fan. Los detalles los dará una vez haya grabado el tema.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Último minuto