julio 3, 2022
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El Ayatolá de Irán se inmuniza con vacuna nacional… ¿ y los dirigentes cubanos?

Foto: Thomson Reuters

Cuba e Irán, dos naciones socias sancionadas por Estados Unidos con estrategias divergentes frente a la COVID-19.

Texto: Darcy Borrero

Varios jefes de estado y de gobierno –así como expresidentes, figuras de alto nivel y artistas internacionales– han publicitado su vacunación contra la COVID-19, lo que se ha interpretado como un hecho que genera confianza en las vacunas a las poblaciones de sus países.


Vladimir Putin (Rusia), Joe Biden (EEUU), Andrés Manuel López Obrador (AMLO, México), Boris Johnson (Reino Unido), Jean Castex (Francia), Moon Jae-in (Corea del Sur), Mario Draghi (Italia), Ángela Merkel (Alemania), Justin Trudeau (Canadá), Prayuth Chan-o-Cha (Tailandia) son algunos de los líderes mundiales que han hecho pública su inmunización con vacunas aprobadas, al menos para su uso de emergencia.


Este viernes 25 de junio tocó el turno al líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei, quien recibió su primera dosis de una vacuna COVID-19 de cosecha propia, de acuerdo con lo informado por la televisión estatal.


La prensa, particularmente la agencia de noticias Reuters, lo cubrió como parte de “un esfuerzo del país para acelerar el despliegue de la vacunación” y reseñó que la televisión local mostró a “Khamenei, de 82 años, recibiendo lo que dijo que era la vacuna COVIran Barakat, desarrollada por un conglomerado afiliado al estado y aprobada para uso público a principios de este mes”.


Se trata de una nación con 83 millones de habitantes que ha registrado 83.588 muertes por coronavirus, la cifra más alta en la región de Oriente Medio. Y, en ese contexto, ha mantenido negociaciones con Cuba para la investigación, producción y adquisición de al menos uno de los candidatos vacunales de la isla caribeña. Al igual que esta, Irán es un país sancionado por Estados Unidos y el gobierno del presidente saliente, Hassan Rouhani, alega que la lenta campaña de vacunación es efecto de las sanciones estadounidenses “que obstaculizan los esfuerzos para comprar vacunas extranjeras” y de “los retrasos en las entregas”.


Sin embargo, llama la atención que mientras el líder supremo iraní publicita su “vacunación” con un candidato vacunal propio (COVIran, que lanzó sus ensayos en humanos en diciembre), del otro lado del mundo, en Cuba, los socios ideológicos y comerciales de los gobernantes iraníes no sigan la estrategia de administrarse dosis de sus vacunas candidatas, también propias, como una forma de dar seguridad a la población en torno a estas. Particularmente cuando tiene lugar un despliegue mediático en el que es difícil separar propaganda de logros científicos.

Foto: Estudios Revolución


Aun cuando los candidatos vacunales cubanos todavía no han recibido aprobación de uso de emergencia por parte del CECMED, los dirigentes del archipiélago antillano tampoco se han mostrado recibiendo dosis de Abdala o Soberana 02, que son las más avanzadas al haber llegado a su fase 3 de ensayos clínicos, si bien empezaron a ser administradas en intervenciones sanitarias en las cuales participaron miles de personas sin que estuvieran listos los resultados de fase 3 ni hubiera publicaciones científicas sobre estos ensayos en humanos.


La OMS tiene a las candidatas a vacunas cubanas en la categoría de “en espera de información sobre estrategia y plazos para su presentación”.

Reuters asegura que desde diciembre, han comenzado en Irán los ensayos clínicos de al menos otras tres vacunas, pero no aclara si en estas se incluye alguna de las cubanas.


Mientras tanto, el proceso de vacunación en la nación oriental avanza con vacunas importadas pese a que en enero Khamenei prohibió a los funcionarios de salud importar vacunas fabricadas en Estados Unidos y Gran Bretaña, que dijo que no eran confiables y “podrían usarse para propagar la infección a otras naciones”.


De modo que las vacunas en uso según las autoridades son importadas, además de la local así COVIran Barakat y la Sputnik V de Rusia, que se fabrica localmente. Y, también, “una vacuna producida conjuntamente con Cuba”.

Foto: Tasmin News


Otro punto en el que difiere la estrategia iraní de la cubana es que Irán sí participa en el mecanismo COVAX, de la alianza de vacunas GAVI y la Organización Mundial de la Salud, que busca “asegurar el acceso justo a las vacunas para los países más pobres”.

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