agosto 17, 2022
27.2 C
Havana

El “extraño caso” de Telegram en Cuba

Texto: Viviana Díaz

Cada vez, Telegram gana más adeptos dentro de Cuba. Las facilidades y seguridad que ofrece esta plataforma de mensajería instantánea son incomparables: su relativamente bajo gasto de datos, descarga de archivos en la nube y no en el almacenamiento interno, y mensajes autodestructibles, son solo alguno de estos.

Sin embargo, durante las últimas dos semanas de octubre buena parte de los usuarios cubanos comenzaron a experimentar afectaciones a su servicio, en algunos casos con la aplicación completamente inhabilitada.

Enseguida circularon más de una teoría sobre lo que pasaba: primero se habló de un problema de la propia Telegram, luego que si un bloqueo de Etecsa, la empresa de telecomunicaciones cubana; mientras ambas partes aseguraban que no tenían nada que ver con las irregularidades que presentaba la versión móvil de la app, pues su variante web parecía marchar sin problemas.

Enseguida los cubanos buscaron variantes, desde “proxys” externos o VPNs como Psiphon, Windscribe, Orbot y Betternet (algunos de los cuales también dejaron de funcionar), y durante tres días, a contar desde alrededor del 14 de octubre, se mantuvo la incómoda situación.

Aparentemente todo volvió a la normalidad, pero quedaba la sospecha de si se trataba de un bloqueo interno o un fallo ajeno a la empresa de la isla.  

Según la Unión de Informáticos de Cuba (UIC), la disfuncionalidad de Telegram no era una acción de censura por parte de Etecsa, sino más bien resultado de un “ataque” hacia esta compañía.

El internauta @HowlingWolf_HWNJ, integrante de la UIC, publicó una serie de imágenes que evidenciaban la inocencia de Etecsa en este panorama, achacando la responsabilidad del fallo de Telegram a un tercer actor (aún desconocido) que “redirigía el ACK a un punto nulo, inexistente”.

ACK, del inglés acknowledgement, es el término que se utiliza en comunicaciones entre computadoras y/o sistemas informáticos. Es un mensaje que el destino de la comunicación envía al origen de esta para confirmar la recepción de un mensaje.

De acuerdo la explicación del joven informático, Telegram era solo un daño colateral de un ataque enfocado a SSL (puerto 443).

“Las aplicaciones móviles usan el puerto 443 y 5222 solamente. La aplicación de escritorio en PC usa los puertos 443, 5222 y 80. La única conexión válida era 80”, señalaba la UIC para ilustrar por qué la versión web funcionaba y la móvil no.

También alertaron que este puerto 80 era un puerto inseguro, en el que “todo aparentemente queda expuesto”. No obstante, no había necesidad de alarmarse por la seguridad pues el sistema de encriptación que utiliza Telegram no permitía comprender los datos.

Actualmente, la situación parece estar resuelta. Hasta el momento no hay indicios de nuevas irregularidades.

Telegram, desarrollada por los hermanos de origen ruso Nikolái y Pável Dúrov, es considerada como una de las aplicaciones más seguras del mundo, con alrededor de 200 millones de usuarios por todo el mundo.

En Cuba, aunque no existen cifras oficiales, se estima que más de 200 mil personas utilizan esta plataforma. ​

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Último minuto