febrero 5, 2023
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Lo que pocos saben sobre Ubre Blanca, la vaca con el récord de producción de leche

Foto: RRSS

Texto: Hugo León

Un 25 de enero pero de 1982 la vaca más famosa que ha dado Cuba rompió el récord de producción de leche diaria, con 110,9 litros extraídos en tres ordeños. Su nombre era Ubre Blanca y alimentó la quimera de la genética cubana y de la producción nacional, que siempre quiso compararse con la de los vecinos del norte.

Pocos saben de las implicaciones político-ideológicas del hecho y cuánta propaganda se hizo alrededor del animal en la isla, y no era para menos. Ubre Blanca, nacida en Isla de la Juventud de un cruce entre un toro Holstein y un cebú, había arrebatado la corona a una vaca estadounidense llamada Linda Allen.

Linda poseía el Récord Guinness desde 1975 pero tras el numerazo del animal cubano, alrededor de Ubre Blanca se construyó tal leyenda que todavía hoy el nombre es conocido entre los nacidos en la isla, hayan vivido o no en el momento de los hechos.

Orgullo nacional

Aunque parezca sorprendente, Ubre Blanca fue protegida con fuertes medidas de seguridad para prevenir posibles atentados del enemigo y se estableció un regio control en la entrada de la vaquería donde descansaba, a la cual solo podían acceder personas autorizadas que estaban en un pequeño listado.

El propio veterinario a su cargo, Jorge Alberto Hernández Blanco, señaló en varias ocasiones que el prodigioso animal disfrutó de todo tipo de atenciones: no le gustaba comer lo mismo todos los días y escuchaba música de una radio. Algunos afirman que también tenía aire acondicionado.

Dada la importancia de la vaca, se le mejoró la dieta y se le dio un manejo animal especializado, con mayor bienestar e incluso con un grupo de atención médica multidisciplinario, liderado por la mismísima Dra. Rosa Elena Simeón Negrín, personalidad cumbre de la veterinaria cubana.

Hernández explicó que la vaca era singular en más de un sentido, y no solo por la cantidad de leche que proporcionaba. Sabía, por ejemplo, la hora exacta en la que le tocaba comer y se acercaba hasta el comedero y miraba fijamente hacia el lugar donde se guardaba su alimento, para que le sirvieran.

La preferida del Comandante en Jefe 

La lista de entrada a los locales donde vivía Ubre Blanca habrá sido limitada, pero lo que no faltaron fueron visitas de personalidades. Después de todo el ejemplar era nada más y nada menos que el símbolo del orgullo nacional.

En una ocasión, recuerdan diversos artículos de la prensa internacional, se invitó a 26 periodistas extranjeros a uno de sus ordeños para que éstos reportaran al mundo sobre el increíble animal y los resultados del desarrollo ganadero cubano.

Los vaqueros tenían la obligación de informar cada día a la máxima dirección del país sobre los resultados de Ubre Blanca, y varias fuentes de la época señalan que Fidel exigía un reporte cada seis horas sobre su vaca y le dedicó presentaciones y discursos, además de incitar a gobernantes extranjeros a conocerla.

Se cuenta que en 1981, meses antes de que el espécimen lograra la marca de sus 110,9 litros de leche, Fidel interrumpió un discurso del 26 de julio, uno de los más importantes del año en Cuba, para decir emocionado que Ubre Blanca produjo 89,9 litros, un nuevo y extraordinario récord, y comentar que quizás se trataba de un saludo al 26 de julio. 

Otra anécdota dada a conocer por los celadores del animal indica que a la vaca no le gustaba que le tocaran el lomo, sin embargo, en una visita de Fidel, éste le puso la mano sobre el lomo y Ubre Blanca ni se inmutó. El veterinario le dijo a Fidel que tuviera cuidado porque el animal tenía parte de cebú en sus genes, y él contestó que se fiaba de sus piernas.

Más historias y su supuesta clonación

Otra historia es la referida a su descomunal alimentación, considerada por algunos expertos excesiva y hecha solamente para que siguiera produciendo leche a ritmos escandalosos: cada día se le embutían dos litros de miel, 130 litros de agua, 40 kilogramos de forraje y 40 de pastoreo inducido, en total más de 250 kilogramos al día.

La prensa estatal cubana de al época señalaba que Ubre Blanca era no solo el ejemplo a seguir sino también la punta del iceberg de un país capaz de producir hasta un millón de litros de leche diarios, y se rumoraba -de lo cual incluso hay videos de la máxima dirección del gobierno dando disertaciones- que Cuba se convertiría en un país exportador de carne a Europa.

Igualmente se dice que fueron muchos los intentos de clonar el animal y que se guardaron muestras de sus genes. En tal sentido, lo cierto, y afirmado por los medios estatales cubanos es que fue trasladada al Centro Nacional de Sanidad Agropecuaria y sometida a un tratamiento hormonal para obtener óvulos que serían usados en estudios futuros.

Con aproximadamente 17 años de edad el animal fue finalmente sacrificado y hasta después de muerta continuó el ritual de alabación: hasta el periódico Granma le dedicó una página completa y algunos taxidermistas cubanos disecaron al animal y pusieron su cuerpo en una caja de cristal con temperatura controlada.

En Nueva Gerona fueron más allá y a la vaca se le erigió una estatua de mármol en su memoria, un noble gesto hacia el animal, y también un triste recordatorio de momentos en que Cuba tenía tantas vacas como habitantes, distinto a la situación actual.

Según datos oficiales, en 2021 Cuba contaba con poco más de tres millones 712 mil cabezas de ganado, cerca del 26 por ciento menos que cuando Ubre Blanca falleció. 

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