enero 20, 2022
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Ataques sónicos en La Habana de nuevo en la mira: últimos reportes

Texto: Redacción Cuba Noticias 360

Según una revisión científica desclasificada, encargada por el Departamento de Estado de Estados Unidos y obtenida por BuzzFeed News, los ruidos relacionados con supuestos ataques sónicos entre los diplomáticos estadounidenses en Cuba, probablemente, fueron causados ​​por grillos, no por armas de microondas.

Este informe del Departamento de Estado fue escrito por el grupo asesor JASON, una junta científica de élite que ha revisado las preocupaciones de seguridad nacional de Estados Unidos desde la Guerra Fría. 

De hecho, se completó en noviembre de 2018, dos años después de que decenas de diplomáticos estadounidenses en Cuba y sus familias informaron haber escuchado zumbidos y luego haber experimentado lesiones neurológicas desconcertantes, que incluyen dolor, vértigo y dificultad para concentrarse.

Obtenido por BuzzFeed News,  por medio de una solicitud de la Ley de Libertad de Información, se clasificó originalmente como “secreto”. Este, concluyó que los sonidos que acompañaban al menos a ocho de los 21 incidentes originales del “síndrome de La Habana” eran “muy probablemente” causados ​​por insectos.

Consideró, además, que es  “muy poco probable” que las microondas o los rayos de ultrasonido, ahora ampliamente propuestos por funcionarios del gobierno de EE. UU,  para explicar las lesiones, estuvieran involucrados en los incidentes.

Aunque este estudio no determinó  qué causó las lesiones en sí, encontró que los efectos de la psicología de masas “psicógenas” pueden haber jugado un papel.

“Ninguna fuente de energía plausible (ni radio / microondas ni sónica) puede producir tanto las señales de audio / video grabadas como los efectos médicos reportados”, expuso este texto y añadió:  “Creemos que los sonidos grabados son de origen mecánico o biológico, más que electrónico. La fuente más probable es el grillo de cola corta de las Indias”.

El equipo recibió ocho grabaciones de incidentes relacionados con lesiones y realizó un análisis extenso de dos grabaciones de video de un paciente por teléfono celular, para confeccionar el informe JASON.

Y luego de una comparación con las grabaciones de varias especies de insectos, concluyeron con “gran confianza” que los sonidos en ese caso provenían de una especie de grillo particularmente ruidosa, Anurogryllis celerinictus.

La investigación sí descartó a las microondas pulsadas y el ultrasonido como culpables, en parte porque la WiFi y otros dispositivos electrónicos en la casa donde se registraron los ruidos por primera vez funcionaron bien durante el incidente.

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